El cáncer de cérvix, también llamado de cuello de útero, es un problema sanitario importante en aquellos países no desarrollados. Después de que en los '70 se identificara al HPV como el culpable de este tipo de neoplasma, varias universidades alrededor del mundo fueron progresivamente desarrollando la fórmula para una vacuna contra el papilomavirus. Dos farmacéuticas han desarrollado sendas vacunas, no sin polémica, debido al corto período de tiempo de los ensayos y a los crecientes casos de importantes efectos secundarios denunciados a lo largo de todo el mundo.
Dos de las más importantes farmacéuticas del mundo adquirieron los derechos del fruto de estas investigaciones para fabricar sendas vacunas contra el HPV, Gardasil y Cervarix, con la intención a corto plazo de disminuir la incidencia mundial del cáncer de cérvix, y a largo plazo, de erradicar un virus de transmisión sexual, con más de 130 variaciones y que también es el culpable de las verrugas genitales que afectan a más de un 80% de la población.
El elevado coste del medicamento ha obligado a comercializar primero la vacuna en el mundo desarrollado, para demostrar a los organismos que se encargan de la distribución (ONU, UNICEF, PAHO) en países más pobres que la relación coste-beneficio es favorable. Gracias a las pruebas realizadas y las campañas públicas de vacunación, Gardasil y Cervarix han obtenido la autorización para ser vendidas en el tercer mundo.
Pero las campañas de vacunación en Europa y en Estados Unidos no han estado exentas de polémica debido a los numerosos casos comunicados de niñas que han sufrido efectos secundarios importantes después de recibir la vacuna.
En Xàbia existen por lo menos dos casos de jóvenes que llevan sufriendo problemas de salud e incontables visitas al hospital desde que fueron administradas la primera dosis de Gardasil el año pasado. Los médicos no siempre ven clara la relación entre la vacuna y los síntomas de estas niñas, pero a las madres les resulta revelador que los problemas que sufren sus hijas aparezcan reflejados en las sucesivas revisiones del prospecto por parte de la Agencia Europea de Medicamentos.
El siguiente artículo pretende recopilar y resumir información sobre el HPV, las vacunas contra el papilomavirus, la incidencia del cáncer de cuello de útero en el mundo, los efectos secundarios constatados oficialmente, los casos de niñas que admiten haber sido afectadas y las opiniones que advierten de que quizá el riesgo coste-beneficio en nuestro país no justifique la inclusión de la vacuna en el sistema nacional sanitario.
Aconsejamos al lector que para formarse su propia opinión deberá buscar todas las fuentes disponibles de información. No existe una sola verdad, un sólo lado bueno y otro malo. Todos tienen su parte de razón, y es labor del interesado informarse adecuadamente para decidir qué acciones tomar en su cada caso particular.
El virus del papiloma humanos
El papilomavirus humano (HPV) es un virus que infecta a la mucosa y membranas, provocando verrugas, y en algunas ocasiones, lesiones que pueden derivar en cáncer. Se han identificado unos 130 tipos diferentes de papilomavirus, y de estos, cerca de 40 son transmitidos a través del contacto sexual.
Los HPV se clasifican en dos subcategorías, en función de su riesgo de provocar cáncer. Por un lado están los de riesgo bajo, como los tipos de HPV 6 y 11, responsables del 90% de casos de verrugas genitales. En Estados Unidos es la enfermedad de transmisión sexual más común. Según la American Social Health Association, se estima que hasta un 80% de los americanos sexualmente activos han contraído una infección de HPV a lo largo de su vida.
A pesar de lo extendido que está el HPV de bajo riesgo, varios estudios han detectado que la presencia de este virus disminuye con la edad. Se especula que el motivo es que el sistema inmunológico se deshace de él, o que sus niveles descienden tanto que resultan indetectables. En aquellas personas con un sistema inmunológico deprimido, pueden reaparecer los síntomas (verrugas).
Luego están los HPV de alto riesgo. Los tipos 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 66, que también son transmitidos a través del contacto sexual. De estos, los tipos 45, 18, 31 y 16 pueden llegar a producir cáncer de cérvix, de la vulva, del pene, anal o de la boca. Y más concretamente, los tipos 16 y 18 son la causa del 70% de casos de cáncer de cérvix, sin embargo, no todas las personas infectadas acaban desarrollando cáncer, y la mayoría de infecciones desaparecen rápidamente gracias a la acción del sistema inmunológico. Debido a que el proceso para transformar células normales en cancerosas es tan lento, el cáncer se desarrolla sólo en aquellos individuos que han estado infectados por el HPV durante más de una década.
El uso de preservativos disminuye el riesgo de ser contagiado por el HPV, pero no lo elimina ya que el roce con la piel expuesta también puede llevar a la transmisión del virus. Asimismo, aquellas personas con muchas parejas sexuales, o con parejas que han tenido muchos encuentros sexuales con personas diferentes tienen un riesgo mucho mayor de contraer la infección. También se ha podido constatar que el mayor riesgo de infección por HPV aparece poco después del inicio de la actividad sexual.
Incidencia del cáncer de cuello de útero
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2002 cerca de medio millón de mujeres en todo el mundo desarrollaron cáncer de cuello de útero, o cérvix. Es decir, 16 de cada 100.000 mujeres del planeta padecieron esta enfermedad causada por uno de los 13 tipos de alto riesgo del HPV.
Sin embargo, la incidencia de este mal difiere enormemente según países, siendo en los más desarrollados relativamente poco frecuente, con menos de 8 casos por cada 100.000 mujeres, y más frecuente en países en vías de desarrollo, dándose la mayor incidencia en el África subsahariana, Melanesia, ciertos países de Latinoamérica y el Caribe, donde este cáncer es más frecuente entre las féminas que, por encima del de mama, con más de 45 casos por cada 100.000 individuos.
Si bien también es cierto que en general el cáncer se considera una enfermedad del mundo desarrollado, donde la incidencia de este mal es mucho mayor que en el "tercer mundo". De hecho, según Cancer Research UK, sólo un 4% de las muertes en África se deben al cáncer, mientras que en Europa representan un 19%.
Pero el cáncer de cuello de útero no siempre es sinónimo de muerte. La realidad es que, la mitad de las personas afectadas del mundo sobreviven a la enfermedad (en España la cifra se eleva al 80%). La mayor mortandad se da en los países en desarrollo, donde se producen un 80% de las fatalidades. En el 2005 el cáncer de cuello de útero causó la muerte de 260.000 mujeres en todo el mundo, pero sólo 52.000 casos ocurrieron en el mundo desarrollado.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer estimó la incidencia de cáncer cervical en España en 2002 en 2.103 casos, lo que supone una tasa de 7,6 casos por 100.000 mujeres, una de las más bajas de Europa. Según las estadísticas de mortandad de la OMS, murieron por esta causa 700 mujeres en ese año, de un total de 94.700 fallecimientos por neoplasmas malignos. En otras palabras, el de cérvix provocó el 0,7% de los decesos por cáncer. Y de hecho, este tipo de tumores se encuentra en el último lugar de una lista de 16 formas de cáncer que en ese año provocaron la muerte de personas en nuestro país.
En octubre del 2007, el día en que la vacuna se hizo disponible al público, el diario Público.es se cuestionaba si realmente era necesaria la vacuna en España, considerando la baja incidencia de este tipo de cáncer en nuestro país.
Un dato curioso, en 2002 murieron tantas mujeres a causa del cáncer de cuello de útero, como ciudadanos españoles envenenados.
El motivo de la menor mortandad en el mundo desarrollado tiene que ver con la calidad de la atención sanitaria, y la disponibilidad de pruebas de Papanicolaou y citologías, así como la posibilidad de realizar tratamientos de radioterapia y quimioterapia. Además, la incidencia de los factores de riesgo es mayor en el tercer mundo. Estos son, tener muchas parejas sexuales y relaciones sin preservativos, fumar tabaco, uso de contraceptivos hormonales durante largo período, estar inmunodeprimido, padecer infecciones por Chlamydia Trachomatis o Herpes simplex, una dieta baja en frutas y verduras, sobrepeso, nivel socio-económico bajo, haber tenido muchos embarazos y poseer un historial de cáncer de cérvix en la familia.
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El cáncer de cuello de útero salta a la prensa:
El caso de Jane Goody
Jane Goody saltó a la fama tras su aparición en la versión británica del "Gran Hermano" en 2002. Su popularidad tuvo altibajos hasta que en agosto del 2007 fue diagnosticada de cáncer de cérvix y decidiera vender los derechos de las imágenes de su muerte con el fin de recaudar todo el dinero posible para sus hijos. La retransmisión de sus últimos días llegó al corazón de muchos británicos que la siguieron día a día a través de los tratamientos de radio y quimioterapia. A pesar de que la intención de Goody era aumentar la conciencia sobre la necesidad de realizar las pruebas de detección precoz de esta enfermedad a jóvenes menores de 25 años, lo que logró fue incrementar el miedo al cáncer de cérvix.
El Premio Nobel
Todo comenzó en la década de los '70, con las investigaciones del alemán Harald zur Hausen, quien logró identificar los dos tipos del HPV que hoy se reconocen como los causantes del 70% de los tumores de cuello de útero. En contra de las teorías dominantes de la época, y tras la observación del hecho de que el cáncer de cérvix era mucho más frecuente en prostitutas que en monjas, zur Hausen postuló que el virus de transmisión sexual, HPV, jugaba un rol clave en el desarrollo de estos tumores. Estas investigaciones le han valido a Harald zu Hausen el Premio Nobel de Medicina 2008.
El anuncio del galardón y las noticias sobre la muerte de Jane Goody coincidieron con la polémica suscitada por los casos de mujeres que están sufriendo los efectos adversos de la vacuna del HPV, fruto de las campañas públicas vacunación.
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La vacuna
Gardasil es el nombre de la primera vacuna contra el HPV en salir al Mercado. Desarrollada por la farmacéutica Merck & Co (USA), y comercializada por el grupo Sanofi Pasteur MSD (Francia), previene de infecciones de los tipos de HPV de alto riesgo 16 y 18, causa del 70% de casos de cáncer de cérvix, y los tipos de bajo riesgo 6 y 11, responsables del 90% de verrugas genitales. En España se empezó a comercializar en septiembre del 2007, y desde enero del 2008 las jóvenes entre 11 y 14 años la pueden obtener de forma gratuita a través de la sanidad pública, al haberse incluido Gardasil en el calendario de vacunación. Se administra en tres dosis en el plazo máximo de un año, y su coste en nuestro país, fuera del sistema nacional de salud, es de 155€ por inyección, es decir, 465€ para la vacunación completa.
La segunda vacuna contra el HPV en salir al mercado ha sido Cervarix de la británica GlaxoSmithKline (GSK), efectiva sólo ante los tipos 16 y 18 de alto riesgo, se administra en tres dosis, y es la que se ha aprobado en Gran Bretaña para la campaña de vacunación pública por su menor coste.
Cervarix, sin embargo, asegura que la suya es la única vacuna que contiene además un "sistema adyuvante innovador, AS04, que ha demostrado que induce una respuesta de anticuerpos significativamente mayor y más persistente que los mismos antígenos del virus formulados únicamente con hidróxido de aluminio". Asimismo, GSK asegura que su vacuna disfruta de una mayor protección contra el cáncer de cérvix, como se ha demostrado en estudios de seguimiento a largo plazo (7,5 años hasta la fecha).
GSK y Sanofi-Aventis son dos de las mayores compañías farmacéuticas del mundo, en concreto, ocupan el tercer y cuarto puesto mundial, respectivamente.
Pero ninguno de estas compañías farmacéuticas inventó la vacuna, sino que los principales hitos de su desarrollo comienzan en los '80, y provienen de los laboratorios del National Cancer Institute de Estados Unidos, la Universidad de Rochester de Nueva York, la Universidad de Georgetown en Washington D.C., y la Universidad australiana de Queensland, responsable ésta de la última fase del desarrollo de la vacuna.
En 1994, UniQuest, el brazo de transferencia de tecnología de la Universidad de Queensland, concedió la licencia para el uso de los resultados de su investigación a la empresa más grande de biotecnología Australiana, CSL, quien a su vez, la vendió a Merck & Co. Con la comercialización de la vacuna, se provocó el inicio de una controversia por la propiedad intelectual, iniciada por GSK, entre los inventores.
Los cuatro laboratorios mencionados han reclamado la patente para la tecnología básica que llevó a la producción de la vacuna, pero después de una larga lucha de 10 años por la propiedad intelectual, Georgetown se llevó la patente dominante por su contribución a la investigación de fondo, a pesar de ser la única que no desarrolló las partículas que componen la vacuna, responsables de evocar los anticuerpos que neutralizan el HPV. Tanto Merck & Co como GSK han obtenido licencias para usar las patentes.
Ninguna de las dos vacunas contienen material biológico vivo o ADN, por lo que no son infecciosas, y están diseñadas para prevenir infecciones por HPV de los tipos mencionados, siendo su eficacia sobre estos de cerca del 100% al administrarlo a niñas que aún no han mantenido su primera relación, en el breve período de pruebas hasta ahora realizado. Los niños también pueden recibir Gardasil o Cervarix, lo que ayudaría a disminuir la incidencia de los mencionados tipos de HPV, pero aún no se ha evaluado la eficacia de la protección en hombres, además de que el cáncer de pene o de ano causados por el HPV son muy poco infrecuentes, lo que hace que la vacuna para ellos no resulte rentable económicamente.
En la inyección, además del virus inactivado, se encuentran otros ingredientes entre los que aparecen trazas de aluminio, un metal controvertido puesto que algunos estudios, aunque no existe un consenso, lo han asociado a pérdidas de la masa ósea, patologías musculares e incluso a la enfermedad de Alzheimer.
Una de las dudas que surgen ante estas vacunas viene del hecho de que aún no ha habido tiempo para conocer la respuesta inmunológica a largo plazo (son necesarias décadas para comprobarlo definitivamente), por lo que se desconoce si la inmunización es suficiente con el primer tratamiento, o será necesario repetir dosis en el futuro. Se supone que la protección es para toda la vida, pero las pruebas científicas sólo han observado la eficacia protectora mantenida durante los siete años posteriores a la finalización del régimen de 3 dosis. Asimismo, ninguno de estos dos productos farmacéuticos asegura la protección ante los otros tipos de alto riesgo de HPV, que causan el restante 30% de casos de cáncer de cuello de útero, por lo que las mujeres deberán seguir sometiéndose a chequeos ginecológicos rutinarios (Papanicolaou y citologías para detectar lesiones precancerosas).
A pesar de ello, Gardasil y Cervarix han aprobado ambos la Fase III de sus estudios y han recibido la aprobación de los diferentes organismos, como la Agencia Europea de Medicamentos o la Federal Drug Administration de Estados Unidos. Europa estima que gracias a las vacunas se suprimirán tratamientos que suponen un coste de 231 millones de euros al año, y aunque no acabará con las revisiones ginecológicas periódicas, sí que permitirá distanciarlas.
Efectos secundarios vacuna
Como todas las vacunas inyectadas, Gardasil y Cervarix no están exentas de efectos secundarios. Los respectivos prospectos advierten de que después de cualquier vacunación puede producirse desmayo, especialmente en los 15 minutos que siguen a la administración de la vacuna. Pero además, en la lista de efectos secundarios aparecen como muy frecuentes dolor, hinchazón, irritación en la zona de la inyección, dolor de cabeza, fiebre, nauseas, mareo y vómitos. Con menor frecuencia se han observado dificultades en la respiración, broncoespasmos, urticarias, además de glándulas inflamadas (linfadenopatía), dolores articulares, cansancio o debilidad inusual, sensación general de malestar, dolor de piernas, falta de respiración, dolor en el pecho, dolor muscular, debilidad muscular, dolor abdominal, síncope acompañado algunas veces de movimientos tónico-clónicos y síndrome de Guillain-Barré.
En el caso de Gardasil, no todos estos efectos secundarios aparecieron en los primeros prospectos, de hecho, la Agencia Europea de Medicamentos (EMEA), en revisiones posteriores a la autorización del medicamento, y basándose en la información proporcionada por el New Worldwide Adverse Event System (Nuevo Sistema Mundial de Eventos Adversos), exige incluir los siguientes efectos adversos detectados después de la introducción de la vacuna en el mercado en septiembre del 2007, a saber, artralgia (dolor articular), mialgia (dolor muscular), astenia (fatiga) y malestar general.
Anteriormente, la EMEA ya había aconsejado añadir otros efectos secundarios en el prospecto de Gardasil: síncope, mareos, nauseas, vómitos, y reacciones de hipersensibilidad, incluyendo reacciones anafilácticas o anafilactoides.
Los fabricantes de Gardasil incluyeron estas informaciones, admitiendo que "se han notificado espontáneamente acontecimientos adversos en la etapa de post-comercialización de Gardasil que no se han enumerado anteriormente", aunque añade que, "no es posible estimar la frecuencia para todos los acontecimientos ni establecer una relación causal con la exposición a la vacuna, ya que éstos fueron notificados voluntariamente por una población de tamaño indeterminado".
A pesar de todo esto, según se afirma en su ficha técnica, en general Gardasil se tolera bien, y en los ensayos clínicos previos a la comercialización sólo se llegó a observar que 2 de cada mil personas vacunadas abandonaron los ensayos debido a las reacciones adversas. Así, por ejemplo, entre 11.778 individuos que recibieron esta vacuna durante los ensayos de la droga, 20 notificaron artritis o artropatías.
Casos de niñas afectadas
En Valencia dos niñas cayeron en coma tras la administración de la vacuna Gardasil. A raíz de este episodio, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios decidió retirar el lote NH52670 de la vacuna e investigar su relación con estos casos, aunque finalmente concluyó, junto con la EMEA -que ya había registrado otros casos, incluso dos de muerte súbita-, que no hay suficientes pruebas para establecer relación causal entre la aplicación de la vacuna y los efectos adversos sufridos por las dos jóvenes. La conclusión oficial es que el balance riesgo-beneficio de Gardasil se mantiene favorable.
Mientas, en Estados Unidos, CNS News recoge en un artículo los casos de aborto que se han dado en 28 mujeres justo después de ser administradas Gardasil, las 3.461 reacciones secundarias negativas, y 8 muertes registradas desde que la vacuna fue aprobada para su uso en niñas desde los 9 años de edad en junio del 2006. La Federal Drug Administration (FDA), sin embargo, concluyó que no se puede establecer relación causal entre Gardasil y estos casos, que los efectos secundarios no son significativos y que no existe motivo para volver a examinar la aprobación de la vacuna.
Pero el pasado mes de febrero, la VAERS (el sistema de notificación de efectos adversos en las vacunas) concluye en un estudio sobre Gardasil que hay que realizar un seguimiento más riguroso de las niñas a las que se ha inmunizado con la vacuna, tras recibir numerosos informes sobre jóvenes con problemas similares (mareos, convulsiones, trombosis, paros cardíacos, alopecia, lupus, vasculitis), y que el caso de muertes posiblemente relacionadas con la inoculación en Estados Unidos se haya elevado a 29.
Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la vacuna contra el virus del papiloma humano ha estado rodeada de polémica desde su aparición en 2006. Supuestamente, la presión de las compañías farmacéuticas consiguió llevar al mercado la vacuna en tiempo récord, pese que existían muchas opiniones contrarias a la vacunación que alegaban que su coste era demasiado elevado en relación a la eficacia demostrada hasta el momento, que en España no era necesaria debida a la baja incidencia del cáncer de cuello de útero y el alto porcentaje de curación, además de que el uso de la vacuna no sustituye la necesidad de realizar exámenes y revisiones rutinarias (Papanicolaou y citologías).
En su momento la OCU también criticó la exagerada campaña publicitaria que tuvo esta vacuna, en la que se la trataba de hecho histórico, y de haber ganado la batalla contra este tipo de cáncer, cuando en realidad por tratarse de un medicamento nuevo aún no existen datos suficientes sobre su efectividad a largo plazo.
La OCU además se muestra disconforme con el sistema de farmacovigilancia actual, en el que sólo los profesionales sanitarios pueden notificar efectos adversos, y menciona la existencia de una nueva Directiva Europea que como principal novedad contempla la posibilidad de que el paciente pueda notificar sospechas de reacciones adversas y recibir más información sobre los medicamentos.
En Xàbia hay dos niñas con problemas
Xàbia cuenta con una población de unos 30.000 habitantes. Alrededor de 1.300 son jóvenes entre 11 y 14 años, de los cuales se puede estimar que la mitad son niñas. Desconocemos qué cantidad de éstas se ha vacunado con el Gardasil, pero hemos encontrado a dos que están sufriendo los efectos secundarios de la vacuna, y hay quien dice que no son las únicas.
Las jóvenes tenían 15 y 16 años en el momento de recibir la primera dosis de Gardasil en julio y noviembre del 2008, respectivamente. El primer caso cuenta que a la semana de ser administrada la vacuna le aparecieron en el brazo unas burbujitas con líquido, seguido de vómitos, picores, mareo, lesiones con pus en el pubis, eccema mumular similar al lupus, dermatitis seborreica, caída de cabello, hipersensibilidad, hipersensibilidad acústica, fuertes cefaleas, fatiga, sofocos, ahogos, problemas en las válvulas cardíacas y los efectos secundarios de todos los medicamentos recetados para los anteriores síntomas.
En los hospitales públicos los facultativos dicen no ver relación entre la vacuna y los síntomas, a pesar de la opinión contraria del médico de cabecera y de que los síntomas se justifican en la lista de efectos adversos del Gardasil, especialmente la hipersensibilidad. Así, conforme la joven va siendo tratada de sus síntomas con diferentes medicamentos, manifiesta además todos los efectos secundarios de estas medicinas.
La madre se queja de que las analíticas realizadas aparecen injustificablemente incompletas y con demoras, de tal manera que los síntomas de la niña progresivamente desaparecen con el tiempo, antes de obtener el resultado de las pruebas.
La otra niña javiense afectada manifestó molestias desde el momento que recibió la vacuna en forma de escozor, mareos, dolor e hinchazón del brazo que se extendió a las piernas, calor en estos miembros inflamados, sofocos, artralgia, fiebre, parestesias, mareos. También en este caso los médicos de hospitales públicos no certifican una relación causa-efecto con el Gardasil.
Estas madres y sus hijas ahora esperan que con el tiempo todos los síntomas desaparezcan, y rezan porque no queden secuelas permanentes. En retrospectiva, les hubiese gustado estar bien informadas sobre los riesgos y beneficios antes de haber tomado la decisión de aceptar la vacuna, y se quejan de que la carta de la Conselleria de Sanidad que recomienda la vacunación con Gardasil sólo afirma que, "la vacuna frente al Virus del Papiloma Humano es una vacuna preventiva y segura".
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Una vacuna cara para el mundo en desarrollo
Desde mediados del 2008 los programas nacionales de vacunación de 15 países de renta alta y 2 de renta media recomiendan a las mujeres la vacunación contra el HPV. Sin embargo, en los países en vías de desarrollo no se ha establecido aún evidencia de que los beneficios de la vacuna superen sus costes. Entre otras cosas, no sólo porque se trata de un producto caro, sino porque también resulta costoso dispensarlo a la población en estos países más desfavorecidos.
Pero, como se cita en un informe técnico de la OMS sobre el Papilomavirus Humano y las vacunas contra el HPV, es precisamente en estos países donde más falta hace la vacuna, no sólo por la mayor incidencia del cáncer de cuello de útero y de otras afecciones causadas por el HPV, sino también porque la posibilidad de realizar las pruebas diagnósticas y revisiones ginecológicas rutinarias es mucho más complicada.
Por suerte para el tercer mundo aparecen personajes como el Dr. Sankaranarayanan en la India, que ha desarrollado un método visual muy sencillo y económico para detectar lesiones precancerosas de cuello de útero, que consiste en la aplicación de ácido acético al 4% sobre el cérvix y revisión ocular. Las heridas malignas aparecen blanquecinas. Este test ha demostrado entre los años 2000 y 2006 reducir en un 25% la probabilidad de desarrollar cáncer y en un 35% la de morir por esta causa.
Aunque esto no favorece los intereses de las farmacéuticas, ya que con este tipo de pruebas las organizaciones distribuidoras de medicamentos ven como resulta aún menos rentable un programa de vacunación para el mundo en desarrollo. Pero no todo son malas noticias para Merck y Sanofi, ya que la OMS ha aceptado una solicitud de certificación que verifica que la vacuna reúne los requisitos de calidad, seguridad y eficacia necesarios para ser adquirida -por supuesto a un precio más económico- por las agencias de aprovisionamiento de Naciones Unidas, incluidas UNICEF y PAHO. De esta manera la farmacéutica planea hacer disponible, en un principio, unas 3 millones de dosis de Gardasil para los países menos favorecidos.
Fuentes de información:
http://jnci.oxfordjournals.org
http://ayudacancer.wordpress.com

























MEDICO DEL PERÚ PROFUNDO
La eficacia científica de esta vacuna recién se determinará los años 2025-2030 porque las investigaciones se han iniciado la década del 2000. Desde su inicio hasta la aparición del Carcinoma del cuello uterino (CCU), demora en promedio 25 a 30 años El PVH definitivamente no origina el (CCU); en la aparición de esta patología intervienen múltiples factores de riesgo, entre ellos se sospecha que puede ser el PVH; sí está comprobado que el acto sexual es el que genera esta enfermedad: Mix en 130,000 monjas no halló ningún CCU.
http://www.portalesmedicos.com/publicaciones/articles/1832/1/Epidemiologia-del-carcinoma-del-cuello-uterino.html
Para aceptar que un virus a bacteria es el que origina una enfermedad tiene que cumplir indefectiblemente los 5 principios del Postulado de Koch: .
http://www.xatakaciencia.com/salud/los-postulados-de-koch
1- El agente debe estar presente en cada caso de la enfermedad y ausente en los sanos.
2- El agente no debe aparecer en otras enfermedades.
3- El agente ha de ser aislado en un cultivo puro a partir de las lesiones de la enfermedad.
4- El agente ha de provocar la enfermedad en un animal susceptible de ser inoculado.
5- El agente ha de ser aislado de nuevo en las lesiones de los animales en experimentación.
1. Principio: no se ha encontrado el PVH físico en ningún carcinoma del cuello uterino (CCU), se ha encontrado su ADN por inmunología, que puede interpretarse como que el virus está presente o que es un residuo inmunológico. y su detección por inmunología no se ha conseguido en todos los CCU sino hasta el 90% de CCU: No cumple este primer principio;
2. Principio: El agente aparece también en las verrugas no aparece solamente en los CCU: Tampoco cumple este principio;
3. Principio: No se ha aislado cultivando a partir de un CCU: No cumple este principio
4. Principio: Al inocular el PVH a un animal de laboratorio, produce la enfermedad. Cómo no se ha aislado del CCU, no se ha inoculado a un animal de laboratorio. Incumple este principio y
5. Como no se inoculó porque no se halló en un CCU, no reproduce el CCU. Incumplió también este principio.
En consecuencia, el PVH no cumple ningún principio del postulado de Koch. al no cumplir este postulado que es aceptado como dogma en el mundo, científicamente se puede asegurar que no es el agente causante del CCU.
Hasta Marzo de este año han muerto 95 niñas; hasta el 2009 se habían producido 20,000 reacciones adversas y más de mil daños invalidantes irreversibles. La VAERS informa: que han producido 376 Papanicolaou anormales; 108 verrugas anogenitales, 224 infecciones con el PVH, 41 cánceres del cuello uterino, 21,634 efectos adversos y 95 muertes, después de la vacunación. La VAERS asegura que se dan a conocer solamente del 1 al 10% de los efectos adversos y muertes por esta aciaga vacuna, en consecuencia se han producido 216,340 efectos adversos y 950 muertes solamente en USA y a todas los daños enumerados agregarles un cero.
http://www.noticiero.enkoria.com/2011/diez-menores-que-sufrieron-reaccion-adversa-a-la-vacuna-vph-d
http://www.noticiero.enkoria.com/2011/diez-menores-que-sufrieron-reaccion-adversa-a-la-vacuna-vph-d
http://www.noticiero.enkoria.com/2011/diez-menores-que-sufrieron-reaccion-adversa-a-la-vacuna-vph-d
La Dra. Harper, la que contribuyó a la elaboración de la vacuna por Merck, refiere que la vacuna no fue investigada en menores de 15 años y la vacuna dada a menores de 11 años es un gran experimento público.
http://offtheradar.co.nz/vaccines/53-researcher-diane-harper-blasts-gardasil-hpv-marketing.html
La vacuna fue aprobada para dar a niñas no contaminadas con el PVH; el Dr.Howenstinc publica que si se vacuna a mujeres contaminadas con el PVH, tienen la posibilidad de adquirir el CCU en un 44.6%
http://www.newswithviews.com/Howenstine/james170.htm.
La Sane vax ha descubierta la contaminación de la vacuna gardasil con el DNA del PVH y ha elevado su preocupación a la presidenta de la FDA Margaret Hamburg
http://www.mecfsforums.com/index.php?topic=9331.0
Para introducir la vacuna están utilizando el marketing del miedo:
http://mujeresenaccion.over-blog.es/article-vph-la-vacuna-del-marketing-del-miedo-67210961.ht
http://mujeresenaccion.over-blog.es/article-vph-la-vacuna-del-marketing-del-miedo-67210961.ht
El PVH vive en los animales domésticos y silvestres; nos contaminamos desde que nacemos; se halla en las perillas de las puertas, en las toallas, en las uñas, en los fomites, en los guantes y espéculos de los ginecólogos. Se duda que el acto sexual sea el único medio de contaminación
http://spa.myhealthygood.com/cancer-cervical-vacuna-contra-el-vph/investigadores-descubren-el-v
EL PVH VIVE TAMBIÉN EN LOS 400 NANÓMETROS MÁS EXTERNOS DE NUESTRA PIEL, Sí vive en nuestra piel, nuestro sistema inmunológico produce inmunidad celular y humoral adquirida o sea que nuestro organismo está siendo vacunado EN FORMA NATURAL por los PVH que viven en nuestra piel y por inferencia podemos asegurar que también viven en las mucosas..
http://www.conganat.org/seap/bibliografia/HPVToday/HPVToday007SEAP.pdf
Esta vacuna es transgénica; las vacunas que se conocen, son de virus originales, SE DESCONOCE los daños que producirá y está preparada para prevenir la infección por los PVHs 16 y 18 http://www.larevistaintegral.com/4874/vacuna-papilomavirus-¿es-peligrosa.html/comment-page-1#comment-11649.
Los PVHs no se distribuyen en el mundo de manera uniforme. Se ha comprobado que en el Canadá el PVH 18 sólo llega al 3%; es más frecuente el PVH 31; en mi patria Perú no hay estudios que hayan determinado que tipos de PVH predomina;
Esta vacuna contiene 225 mcg. de aluminio, sospechoso de producir el Alzheimer y el Polisorbatol 80 que es un anticonceptivo potente y en los animales de experimentación produce esterilidad; es carcinogénico y mutagénico; contiene además el borato de sodio considerado veneno; no usado en las preparaciones medicinales.
http://www.telefonica.net/web2/paramahamsa/vacunaninosalerta.html
http://detenganlavacuna.wordpress.com/2010/11/09/gardasil-cervarix/
Por las razones expuesta desde el Perú, profundo, Huancayo, considero que esta vacuna es un Fraude?, Robo?, Estafa?, Burla?. No está comprobada científicamente por el momento; su eficacia se comprobará recién los años del 2025-2030.
Dr. Godofredo Arauzo
E mail:godo.ara@gmail.com
Teléfono: 05164252052