Las Constelaciones Familiares es un tipo de terapia sistémica rápida, pero muy eficaz, que ayuda a identificar aquellos patrones que desequilibran cualquier sistema al que pertenezcamos, como son los problemas de relaciones en una familia.
El 70% de nuestros problemas emocionales derivan de nuestra familia y nuestra relación con ella. Sacar a la luz esta dinámica permite resolver muchas de las cuestiones que nos afectan.
Constelaciones Familiares es un tipo de Psicoterapia Sistémica Familiar desarrollado por el misionero alemán Bert Hellinger, y consiste en recrear las relaciones entre los miembros de una familia en una situación de grupo en la que los participantes normalmente son muy diferentes entre sí y no se conocen necesariamente. En un taller de Constelaciones Familiares se recrea en el espacio la imagen interna o inconsciente que el constelador tiene de su familia, con el fin de traer ésta a la conciencia, para que sea vista con perspectiva, ayudando así a sanar heridas.
La toma de conciencia o confrontación con esa realidad es ya suficiente para que se produzca un cambio. No obstante, la intervención del terapeuta podrá ir encaminada a mostrar o proponer una nueva imagen que mire a la solución.
Pero un sistema no necesariamente tiene que ser la familia de origen, y de hecho se pueden constelar también la situación en el trabajo, los estudios, la relación de uno con un actitud, por ejemplo el miedo, o con una enfermedad, por poner algunos ejemplos.
Por "amor ciego"
Se dice que el 70% de los problemas psicológicos que nos afectan a todos vienen de nuestra historia y relación familiar. Muchos de los comportamientos o circunstancias difíciles de una persona no se explican a través de su situación actual, sino que están relacionados con sucesos ocurridos en su familia de origen, a los que inconscientemente permanece vinculada.
Por ejemplo, el niño, por "amor ciego" a su progenitor, adopta reacciones y soporta cargas que no le son propias y que le dificultarán la vida de adulto, alternado el orden natural del sistema, que es que los mayores deben cuidar de los más jóvenes. Constelaciones saca rápidamente a la luz la dinámica que causa el sufrimiento de cualquier sistema y, si se dan las circunstancias apropiadas, la corrige en el mismo momento.
Tres necesidades básicas de cualquier sistema
Las Constelaciones se basan en tres necesidades básicas a satisfacer en cualquier sistema, que son la necesidad de pertenecer a un grupo, la necesidad de un equilibrio entre dar y tomar, y la necesidad de un orden para que todo fluya. Cualquier alteración genera un desequilibrio en el sistema, que se puede corregir con una visión clara, una visión del alma, que es lo que se consigue con el trabajo de Constelaciones Familiares. Mediante éste se consigue ver el sistema sin juicios ni prejuicios, lo que resulta tremendamente liberador.
La dinámica del grupo que constela
Según explica Ruby Springer, generalmente se requieren entre 10 y 20 individuos para hacer una sesión de constelaciones. En cada sesión pueden constelar varias personas, a razón de 20 minutos a dos horas cada una. Los que forman el grupo no necesariamente se conocen entre sí para poder realizar este trabajo, y sólo se requiere que estén dispuestos a participar.
La persona que va a constelar elegirá de entre el grupo a alguien que le representará a ella y a sus padres y los situará dentro del espacio enmarcado por los demás asistentes, dejándose llevar por su intuición. Entonces los actores harán lo propio, actuando en función de lo que sienten.
La interacción resultante está cargada de información relevante, no sólo para la persona que está constelando, sino también para los demás asistentes, ya que al fin y al cabo, los problemas de relaciones son comunes a todos nosotros. Asimismo, el efecto catártico de esta terapia, no sólo repercute positivamente sobre el que constela, sino también sobre su sistema.





















