Cambio de paradigma hacia el coche eléctrico
24/03/2010 - 17:31
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¿Es el coche eléctrico el futuro y la alternativa al vehículo a gasolina? Hoy en día no existe ninguna duda. Entonces, ¿por qué aún no vemos estos vehículos ecológicos en los escaparates de las concesionarias, ni en los anuncios televisivos tentándonos a ser los primeros en conducir un VE?

En estos momentos, la tecnología del vehículo eléctrico (VE) está suficientemente desarrollada como para iniciar su implantación generalizada. Los chinos, los japoneses y los americanos lo saben, y ya están recogiendo peticiones para poner en marcha las fábricas de producción en masa, y la expectativa es que los concept cars eléctricos salten al mercado a finales del 2010.

Europa también lo sabe, y ve en el VE una manera no sólo de reducir la emisión de CO2, sino también de disminuir la dependencia del petróleo. Además, la Agencia Europea de Medio Ambiente ya estima que, en un escenario de crecimiento moderado, los vehículos eléctricos podrían representar más del 60% de las nuevas ventas en 2050, y hasta el 25% de la flota mundial de automóviles.

Para el Gobierno Español el impulso del coche eléctrico se ha convertido en una cuestión de estado, y ha anunciado que destinará 10 millones de euros este año con el objetivo de que a finales del 2010 existan unos 2.000 de estos vehículos en circulación.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado que aprovechará la presidencia española de la Unión Europea para poner en marcha una estrategia común para el impulso de los vehículos eléctricos en el continente. Y en concreto para España, el desarrollo de este tipo de automoción y su implantación suponen una de las principales estrategias para superar la crisis y convertir al país en una de las naciones punteras a nivel tecnológico e industrial.

Madrid, Pamplona, Asturias, y A Coruña ya están estudiando maneras de introducir el VE en sus calles. Los ayuntamientos de Madrid y Pamplona han llegado a un acuerdo para favorecer la implantación y desarrollo de los vehículos eléctricos, así como la instalación de la fundamental red de recargas. Asturias ha firmado un convenio que marca las pautas de trabajo necesarias para ofrecer en el principado la infraestructura que posibilite el uso habitual y generalizado del coche eléctrico a medio y largo plazo. Por su parte, el Ayuntamiento de A Coruña ha anunciado que instalará 15 puntos de recarga en lugares públicos de la ciudad, y además la empresa gallega Blue Mobility pretende colocar 15.000 más en Galicia en 7 años.

Mientras, el lehendakari Patxi López ha defendido la vocación y compromiso de las instituciones y el tejido empresarial vasco con el desarrollo y producción del coche eléctrico, asegurando que, "no es sólo un proyecto empresarial, sino una opción de país". A la vez que en Figueruelas cruzan los dedos porque podrían recibir el encargo de producir un nuevo modelo totalmente eléctrico de Opel, fechado para el 2013.

 

Más de 170 años de coche eléctrico

Pocos saben que el coche eléctrico fue desarrollado antes que el motor de combustión a cuatro tiempos. En la década de 1830 el escocés Robert Anderson inventó el primer vehículo completamente eléctrico. Posteriormente se mejoró la batería y la producción en serie, popularizándose sobre todo como vehículo para mujeres porque era más fino y seguro.

Sin embargo, la introducción del arranque eléctrico en los automóviles de combustión interna, así como el sistema de producción en cadenas de montaje de manera masiva implantada por Ford, más el reducido coste del combustible fósil, provocó la práctica desaparición de la industria del coche eléctrico, a excepción de montacargas y carros de golf.

En España, y en concreto en Guipuzcoa, en 1953 la empresa Electrociclos creó y comercializó una especie de motocarro de tres ruedas eléctrico en colaboración con Orbea. Aquel artefacto, construido con baterías Tudor y un motor de General Electric de un caballo, que costaba 180 euros de la época y llevaba el transformador incluido para poder recargar en cualquier enchufe conectado a la red eléctrica, tenía una autonomía de 100 kilómetros y una velocidad máxima de 45 kilómetros a la hora. Por desgracia, por su elevado coste, sólo se vendieron 200 unidades.

 

 

Baterías de ión-litio y electrolineras

Pero uno de los principales inconvenientes históricos para el desarrollo del VE ha sido el elevado peso de las baterías y su baja autonomía. Sin embargo, el desarrollo de las pilas de ión-litio -el mismo tipo que se usa en los teléfonos móviles- soluciona estos dos problemas. Gracias a ellas, un coche eléctrico actualmente puede recorrer en una carga hasta 200 kilómetros, una distancia más que suficiente si tenemos en cuenta que en Europa más del 80% de los viajes en coche se sitúan de promedio por debajo de los 20 kilómetros, con una media de 40 kilómetros recorridos al día, según datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente.

Otro problema que tiene el coche eléctrico es su elevado precio por culpa de que la batería resulta cara, si bien es cierto que debido a la generalización de la producción, se han abaratado costes, y actualmente un utilitario eléctrico cuesta "sólo" dos o tres veces más que su rival de combustión interna.

Pero el futuro a medio plazo es aún más alentador. Un informe del Deutsche Bank ha revelado que el precio de la batería está bajando mucho más rápido de lo esperado. Según datos de la entidad, el coste del kwh estaba estimado en 1000 dólares, pero este precio será revisado hasta los 650kwh, y para el 2012, se estima una reducción hasta los 450 dólares, a la vez que aumentará el rendimiento de las baterías, acercándose el VE cada vez más en precio y rentabilidad al vehículo de combustión interna.

Asimismo, un importante escollo a solventar para la implantación del VE es la creación de una red de puntos de recarga. Las electrolineras -como algunos ya las han bautizado- deberán ubicarse por toda la ciudad, en plazas de aparcamiento públicas y privadas, para aprovechar el hecho de que los coches generalmente pasan estacionados el 95% de su tiempo. Y es que por el momento, se tarda en cargar una batería de 3 a 8 horas, aunque también existen ya soluciones, como la de Better Place, que la cambian por otra completamente cargada en poco más de un minuto.

 

Un vehículo más eficiente

Sin embargo, a pesar de estas dificultades, el VE presenta muchas e importantes ventajas que lo convierten en una de las industrias incipientes de mayor proyección mundial. Por un lado, se trata de un motor mucho más eficiente que el de combustión interna. Mientras que éste aprovecha sólo entre un 18 y un 23% de la energía del combustible para la producción del movimiento del vehículo, el coche eléctrico presume de una eficacia entre el 60 y el 80%, resultando especialmente indicado para situaciones de circulación lenta con frecuentes paradas y arranques. A esto hay que sumar el poco mantenimiento de estos coches, ya que se eliminan los gastos en lubricantes y filtros, así como de reparación y sustitución de piezas por desgastes ligados al motor y a la transmisión tradicional.

Por otro lado,  el motor es muy silencioso y además no emite CO2. Esto presenta una gran ventaja, sobre todo en las ciudades, donde el rugir del tráfico y la contaminación son factores importantes de reducción de la calidad de vida. Pero, todo sea dicho, según de donde provenga la fuente de energía, las emisiones simplemente se trasladan al lugar donde la electricidad se produce. Aún así, en comparación con el vehículo tradicional, el eléctrico emite hasta un 50% menos CO2, diferencia que aumentará a medida que crezca el aporte de las renovables a la generación de la electricidad.

 

La implantación del VE, un cambio de paradigma

En resumidas cuentas, cada vez son menos los obstáculos y más las ventajas en torno al VE, ¿y entonces por qué no vemos más coches eléctricos por las carreteras? La razón es porque no se trata de la introducción de un simple artículo de moda, sino la de un sistema completo y complejo, totalmente nuevo, que deberá progresivamente sustituir al actual (que consiste en vehículos que funcionan con combustibles fósiles, disponibles en gasolineras, tras un repostaje que dura unos pocos minutos). Se trata prácticamente de un cambio de paradigma.

Para ayudar en este cambio, el Ministerio de Ciencia e Innovación ha creado el proyecto VERDE, una iniciativa que promueve la investigación de tecnologías que permitan la integración de los vehículos eléctricos en el sistema español. La masificación del coche eléctrico no sólo supone el desarrollo de los utilitarios y la instalación de los puntos de recarga, también es necesario analizar factores como qué pasará cuando un millón de vehículos recarguen energía a la vez.

El proyecto VERDE, valorado en unos 36 millones de euros, lo desarrolla un consorcio de una veintena de empresas, automovilísticas, energéticas y de máquinas eléctricas, entre las que destacan SEAT, Endesa, Iberdrola y Siemens. El Ministerio financia un 18%, unos 6 millones de euros, y espera la conclusión en 2012, año en el que el consorcio deberá presentar un prototipo de la nueva tecnología.

Las eléctricas están convencidas de que el uso de este tipo de vehículos estimulará el consumo de las energías renovables, ya que la energía eólica que se produce de noche se pierde porque no se puede almacenar. Cuando se instaure el VE, se estimulará la recarga nocturna de las baterías, permitiendo el almacenamiento de este tipo de energía verde.

Es más, incluso se contempla la posibilidad de que los usuarios se transformen en productores, cediendo la energía acumulada a la red eléctrica, a cambio de una remuneración.

Endesa también está trabajando en el proyecto europeo G4V (Grid For Vehicles), que se centrará en fórmulas para desarrollar a gran escala el coche eléctrico. A lo largo de 18 meses se pretende evaluar el impacto a gran escala de la implantación del vehículo eléctrico en la infraestructura de red eléctrica y definir las recomendaciones para su implantación a partir del año 2020. Además, se estudiará la utilización masiva del vehículo eléctrico, su impacto en la sociedad, los servicios y las comunicaciones necesarias, así como los retos y oportunidades que se pueden presentar.

 

La administración da el primer paso

Mientas, las administraciones también estudian formas de promover e incentivar el uso de los VE. Desde el 2004 existe una bonificación del 75% sobre el impuesto de circulación para el coche eléctrico, y la Federación Española de Municipios y Provincias acaba de trasladar al Gobierno una propuesta del Ayuntamiento de Madrid para que el impuesto de circulación se aplique en proporción a las emisiones de dióxido de carbono de  cada vehículo, de modo que el coche eléctrico quedará exento de este tributo. En la capital también se exime al VE de pagar el Servicio de Estacionamiento Regulado.

Por otro lado, una modificación de la Ley de Propiedad Horizontal permitirá que un particular pueda instalar su propio punto de recarga en su plaza de garaje sin necesidad de la aprobación de los demás propietarios, aunque sí debe informarles. Y algunas comunidades autónomas ofrecen ayudas para la compra de estos vehículos ecológicos, que pueden costar entre 30.000 y 50.000€.

La administración necesariamente debe ayudar para que se produzca la plena implantación del coche eléctrico. Deberá tomar el primer paso, transformando su parque de vehículos y creando los primeros puntos de recarga. Para que sea práctico tener un coche eléctrico, es necesario que haya una extensa red de puntos de carga. Pero para que las empresas se impliquen en la creación de ésta, es necesario que haya más vehículos eléctricos.

Con el fin de romper este círculo vicioso, los ayuntamientos de las grandes ciudades están tomando la iniciativa. Urbes como Madrid tienen la intención de convertir en "verde" su flota de vehículos municipales para el 2010 e implantar unos 500 puntos de recarga por toda la ciudad.

 

Alicante, ideal para el VE

La Generalitat también quiere apostar por el VE, y en su proyecto de Estrategia Territorial 2010-2030, la Conselleria de Medio Ambiente informa que la provincia de Alicante es la zona de la UE con mejores condiciones para la implantación y utilización del coche eléctrico. Los motivos que argumenta son el gran potencial de energías renovables de la provincia, una alta densidad de población, una mayoría de desplazamientos laborables cortos, dentro de una misma comarca, y el hecho de que existe una importante población flotante gracias al turismo.

La Conselleria cree que la implantación en Alicante de un gran parque de coches eléctricos -y las 5.000 estaciones de suministro necesarias- constituiría una experiencia innovadora, de elevado contenido tecnológico, dinamizadora del empleo, ahorradora de gases de efecto invernadero y otorgaría a la provincia una imagen de modernidad en materia de desarrollo sostenible.

 


Más información:

www.dilixi.com

www.forococheselectricos.com

 

 

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