Fecha original de la publicación de este artículo que ahora vuelve a estar de actualidad: 25/09/2006
Según el Happy Planet Index (HPI), o Índice del Planeta Feliz, la mayoría de los países del mundo occidental no cumplen los requisitos para garantizar el bienestar de sus ciudadanos o siquiera un futuro al planeta. Este novedoso índice económico demuestra que es necesario un cambio en el modelo económico actual, basado en que el progreso y el éxito se miden por el total de las transacciones económicas de un país, indicado por el Producto Interior Bruto (PIB).
Según el ranking del HPI, la mayoría de los países del G8, que se suponen son los que dictan el rumbo de la economía mundial, en teoría para el bien de todo el planeta, puntúan peor que la media, siendo Rusia el peor parado, en la posición 172 (22,8 puntos) de un total de 178. Los Estado Unidos no andan lejos, en la posición 150 (28,8 puntos), gracias a su consumo desmedido de los recursos naturales (su huella ecológica es de las peores del planeta: 9,5).
España tampoco llega al aprobado, y es el número 87 del ranking del HPI, con una puntuación de 43. A pesar de que los ciudadanos declaran sentirse bastante felices, sin embargo, no nos podemos sentir orgullosos con nuestro nivel de consumo de los recursos naturales, ya que si todos los países del mundo fueran a tener el mismo estilo de vida que nosotros, necesitaríamos otros dos planetas más para contar con recursos suficientes. Sorprendentemente, los resultados del HPI muestran que los países a la cabeza son aquellos que el PIB clasifica como de desarrollo medio, y son las islas del mundo las que mejor resultado tienen en general, y en comparación con los países de su entorno. Así, Malta tiene el mejor ranking del mundo occidental, en el puesto número 40, y con 53,3 puntos, aunque tampoco puede sentirse satisfecha con su huella ecológica.
El mejor país según el HPI es el archipiélago del Pacífico occidental de Vanuatu, con 68,2 puntos, aunque está lejos de la nota ideal de 83,5 puntos sobre 100. En segundo lugar está Colombia, con 67,2 puntos. Estos resultados pueden sorprender, pero tienen su explicación: son países de gentes muy sociables que están en estrecho contacto con la naturaleza. Así, como cabría esperar, a Cuba (61,9) la encontramos en la sexta posición del ranking.
Un modelo de progreso basado en consumir más de lo que hay no tiene futuro. Es necesario alcanzar un equilibrio entre el bienestar y la estabilidad, social, económica y política, por un lado, y los recursos naturales y la capacidad de regeneración del planeta, por otro. Es evidente que se hace necesario cambiar la definición de progreso que tenemos.
Una nueva economía mundial
NEF (The New Economics Foundation) es una ONG fundada en 1986 por los líderes de “The Other Economic Summit” (La Otra Cumbre Económica), que ha obligado a tratar temas como las deudas internacionales en las reuniones del G7/G8, y que busca nuevas formas de medir el bienestar social y económico. NEF aborda la economía como si el planeta y las personas fueran importantes, y son los creadores del Happy Planet Index.
Según NEF estamos acostumbrados a comparar los países en términos de riqueza bruta. Otras veces, se compara por su reputación en música, deportes, como destinos turísticos, etc. NEF propone medir algo mucho más básico, y clasificar al éxito o fracaso de los países en función de cómo estos son capaces de garantizar una vida digna a sus ciudadanos, mientras se respeta los límites de los recursos medioambientales. El HPI es una medida innovadora que muestra la eficiencia ecológica con la que el bienestar es alcanzado.
La felicidad es el fin último
Los economistas ya se están dando cuenta de que el PIB es un indicador al que le falta información, ya que sólo tiene en cuenta el rendimiento que se obtiene de los recursos, pero no evalúa la capacidad de regeneración de estos, ni si dicho rendimiento incrementa en igual medida el bienestar y la satisfacción de los ciudadanos. Y es que, en definitiva, es de suponer que la felicidad es el fin último.
El filósofo griego Aristóteles propuso que el bien más elevado es la felicidad, y que eso incluía vivir bien y no sólo sentirse bien. Actualmente, aunque algunos países son más eficaces que otros en asegurar vidas largas y felices a sus ciudadanos, todos tienen sus problemas, y ningún país funciona todo lo bien que podría. Además, es evidente que estamos erosionando la habilidad del planeta para sustentar vida. No importa cuán satisfecho o feliz uno se pueda sentir, sería una equivocación pensar que el problema no va con él. En un mundo donde todos dependemos de bienes globales, como la atmósfera o los combustibles fósiles, no podemos escondernos de los problemas comunes.

Happy Planet Index
El HPI es un índice que mide el bienestar y desarrollo de la humanidad desde un punto de vista diferente a otros índices. El Índice del Planeta Feliz define el progreso desde un enfoque radicalmente diferente, teniendo en cuenta el bienestar como el fin último, y el consumo de recursos planetarios como base. Así, el objetivo del desarrollo sería suministrar altos niveles de bienestar, dentro de los límites de un consumo equilibrado y responsable de los recursos. El HPI refleja hasta qué punto un país alcanza este objetivo.
El HPI incorpora tres indicadores diferentes, a saber, satisfacción vital, esperanza de vida y la huella ecológica. Aunque la fórmula estadística para su cálculo es compleja, conceptualmente, es muy intuitiva:
HPI = Satisfacción vital x Esperanza de vida / Huella Ecológica
Satisfacción vital: es un valor subjetivo, que tenido en cuenta a nivel de país, muestra si existen problemas de gobierno, a nivel social, o en ambos.
Esperanza de vida: es señal de bienestar y efecto de la satisfacción de las necesidades básicas, como sanidad y alimento; es un indicador muy utilizado para medir el desarrollo de un país. El HPI además incorpora a esta medida otro indicador:
Happy Life Years: que indica el grado en que las personas viven larga y felizmente en un país determinado en un momento concreto. Este indicador correlaciona altamente con el acceso a la educación, libertad política e igualdad de género.
Huella ecológica: mide el área de la biosfera que se necesita para sustentar una población determinada con la medida de consumo actual. La naturaleza puede asumir cierta cantidad de actividad económica, pero siempre y cuando ésta esté dentro de los límites de su capacidad de regeneración. La huella ecológica se expresa en media-global de hectáreas. La biocapacidad actual de la Tierra es de 1,8 hectáreas globales por persona. En le 2001 la huella ecológica por persona era de 2,2 hectáreas globales, es decir un 23% por encima de la capacidad del planeta. Eso quiere decir que estamos usando los recursos biológicos del planeta a un ritmo superior a su capacidad de regeneración. A mayor huella, mayor consumo de recursos. La Huella ecológica, sin embargo, no tiene en cuenta datos como la afectación de la atmósfera o el consumo de los recursos inorgánicos (combustibles fósiles, minerales, agua, etc.).
Qué diferencia a los países
A simple vista se puede apreciar en la fórmula que dos países pueden tener un HPI similar, aunque por diferentes motivos. Por ejemplo, España (87) y Siria (86) son consecutivos en el ranking, sin embargo, nosotros tenemos una huella ecológica mucho mayor, y los sirios sienten una mayor insatisfacción. Esto nos indicaría que España disfruta de una mayor estabilidad política y social que Siria, aunque nuestro consumo de recursos es muy superior. La esperanza de vida de Siria es menor que la nuestra, lo cual indicaría que está por debajo nuestro en su capacidad de cubrir las necesidades básicas de la población, como la sanidad o la educación.
Suiza (65), sin embargo, tiene 5,3 puntos más que España, a pesar de que su huella es mayor por 0,5 puntos. Esto es porque su esperanza de vida es ligeramente superior, pero sobre todo por la satisfacción vital de sus ciudadanos, que a su vez resulta de su estabilidad política, de la importancia de ciertos valores, de su alto capital social y del contacto con la naturaleza.
Condiciones políticas: en países libres, realmente democráticos, hay una mayor satisfacción; los gobiernos fuertes, o los dictatoriales producen una mayor insatisfacción; los países en transición democrática, muestran una mayor satisfacción cuanto más cerca están de la democracia completa.
Valores: se ha demostrado que ciertos valores correlacionan positivamente con la satisfacción vital, y otros lo hacen negativamente:
- aquellos que sienten como más importantes valores como la lealtad, la aventura, la creatividad, la preocupación por los demás, los buenos tiempos, la comprensión, y en menor medida, la igualdad, la independencia y la diversión, están más satisfechos con sus vidas que,
- aquellos que siente como más importantes los valores como la riqueza, un gobierno fuerte, la seguridad, y en menor medida, las formas (etiqueta), la tradición, el éxito (visible), la modestia, el respeto, la obediencia, y ser admirado; valores estos que correlacionan con mayor insatisfacción.
Capital social: es la cantidad de redes sociales y comunidades; a mayor asociacionismo, mayor capital social. Algunos ejemplos son los clubes deportivos, actividades culturales, asociaciones de vecinos, de comerciantes, de grupos políticos, de mujeres, grupos religiosos, etc.
Colombia aparece en un sorprendente segundo lugar del ranking mundial, justo por delante de Costa Rica. El motivo es porque los colombianos declaran estar muy satisfechos de sus vidas, y es que como pueblo latino que es, se trata de gente alegre, a la que le encanta el deporte, la música y la belleza. Es una sociedad de una comunidad abierta con amplias redes sociales, filantrópica y que le da mucha importancia a las relaciones sociales. Además, disfruta de una democracia estable y es uno de los países más modernos de Latinoamérica, con una economía que nunca ha padecido una inflación exagerada. Su huella ecológica es de las más bajas (1,3), y seguramente es porque Colombia es un país rico en naturaleza, con paisajes muy bellos y diversos, y los colombianos saben apreciar esa belleza natural que les rodea, y convivir con ella.
¿Qué por qué emigran? Pues quizá la respuesta esté en la esperanza de vida (72,4), que es más baja que la de los países a los que emigran, lo que nos indica que no todo el mundo tiene sus necesidades básicas cubiertas (alimentación, salud, educación). Pero ojo, no se van de su país porque son infelices, sino porque quieren más oportunidades y mejores condiciones de vida.
En Colombia podemos apreciar muy bien lo que el HPI nos indica, y es que el dinero no da la felicidad, sino que ésta se obtiene cuando se vive en comunidad, con buenas relaciones con los vecinos, y en contacto con la naturaleza. Y aunque hace falta un mínimo de dinero para estar bien, tener más dinero suele acarrear infelicidad, porque más dinero lleva a más obligaciones, más trabajo, más complicaciones, y menos tiempo para disfrutar de los amigos, de la naturaleza y de aquello que más dinero te puede aportar.
En nuestra sociedad moderna el estrés es ya una enfermedad endémica. A menudo, cuando éste se catapulta hacia una depresión, la gente busca entonces la ayuda de un psicólogo, que curiosamente le aconsejará dedicar menos tiempo a las obligaciones, tener más contacto con las personas y estar en contacto con la naturaleza. Tantas vueltas para llegar a un mismo sitio.
El HPI es una medida que se ha de ir perfeccionando y complementado con más información y con otros indicadores, como el PIB, el Human Development Index (Índice de Desarrollo Humano), que mide el nivel de educación, sanidad y riqueza de un país, o el Human Poverty Index (Índice de Pobreza Humana), que es un mejor indicador del desarrollo en países pobres. Sin embargo, el mensaje está claro: nuestra felicidad no depende del dinero, sino de una vida en comunión con nuestros vecinos, con la naturaleza y con el mundo en el que vivimos.
www.neweconomics.org
www.happyplanetindex.org
Cuestionario sobre sostenibilidad:
www.happyplanetindex.org/survey.htm
Para descargar el informe:
Informe del unHappy Planet; ver páginas 15-20, 55, 27

























