Después de unas presentaciones previas por varios municipios de la comarca para empezar a darse a conocer, Jovema por fin se ha presentado en sociedad y cuenta con 127 jóvenes empresarios que liderarán el desarrollo de la economía comarcal con una "nueva inteligencia empresarial".
El acto tuvo lugar en el Centro Social de Dénia, y a él acudieron, además de los asociados de Jovema, la alcaldesa de Dénia, Ana Kringe, representantes de las asociaciones de jóvenes empresarios de Benidorm (Jetrube), de Alcoy y de la provincia de Alicante (Jovempa), entre otros.
La asociación de Jóvenes Empresarios de la Marina Alta (Jovema) se constituye el 24 de mayo de este año, y tras las presentaciones iniciales realizadas en las poblaciones de Pedreguer, Gata, Xàbia, Calpe, El Verger, Ondara y Dénia, cuenta ahora con 127 asociados, jóvenes empresarios que dan empleo a 1.300 personas en toda la comarca.
El presidente del colectivo, Antonio Cidoncha, explicó que "nos encontramos ante un cambio generacional, y los jóvenes debemos liderar el cambio". Estamos en una época de incertidumbre que a todos inquieta, pero de ésta "sólo podemos salir juntos", incidió Cidoncha, quien añadió que ya "no existen empresarios individuales ni empresas individualistas", sino colectivos de empresas.
A través de Jovema se pretende aglutinar al máximo número de jóvenes empresarios de la Marina Alta para juntos crear una sinergia que permita alcanzar el objetivo común que es ser "más eficaces, más productivos, más competitivos y por tanto tener una mayor rentabilidad".
Jovema cuenta con varias estrategias para lograr esto. A través del networking puede haber una mayor comunicación y conocimiento mutuo entre las empresas comarcales, lo que permite no sólo mejorar, sino también facilitar la proyección hacia el exterior.
La asociación también sirve de facilitador, tanto para conseguir líneas de crédito y subvenciones, como para facilitar el acceso a todo tipo de cursos de formación. Asimismo, a través del portal web www.jovema.org, se creará el mejor directorio de empresas de la Marina Alta, donde cada socio podrá tener su propia página individual.
El presidente de Jeturbe, David Devesa, dio la enhorabuena a Jovema y ofreció su colaboración para compartir esfuerzos, destacando el carácter emprendedor de las dos marinas, citando como ejemplo el hecho de que Jeturbe cuenta ya con 377 socios, a pesar de llevar también poco tiempo.
Por su parte, Carlos Castillo, presidente de Jovempa, destacó lo difícil que es ser empresario en un país donde a la gente se les enseña a trabajar por cuenta ajena o ser funcionario, pero "no nos educan a tener empleados, a innovar, a crecer,...". Castillo tiene claro que para ser empresario "hay que ser visionario, tener un sueño, ser promotor y saber gestionarlo".
Pero además el empresario se enfrenta a muchas más dificultades. Por ejemplo, el fracaso empresarial es un estigma en este país, ya que si no puedes hacer frente a un préstamo, quedará para siempre registrado en el sistema, haciendo imposible acceder a nuevos créditos. Ante todas estas dificultades, es imprescindible que "trabajemos codo con codo y no a codazos", añadió Castillo.
Por su parte, la alcaldesa de Dénia, Ana Kringe, alabó una vez más la iniciativa de Jovema, y auguró que "vais a contribuir a la prosperidad de la comarca".
Una nueva inteligencia empresarial
La presentación de Jovema finalizó con una charla inspiradora sobre la "nueva inteligencia empresarial para el éxito continuado", impartida por Pepe Crespo, socio director del Balbelboard Institute, quien insistió en la importancia de asociarse, ya que es la única forma de adaptarse a un mundo en constante cambio.
Crespo también afirmó que no hay que hacer caso a los viejos empresarios, ya que lo que antes era una fórmula de éxito, ahora lo es de fracaso. En este sentido puso como ejemplo el hecho de que, si bien "antes era importante esconder las estrategias, ahora todo se comparte".
Para tener éxito una empresa ya no puede tener una estructura piramidal, donde el jefe ordena y manda, los gestores manejan el dinero y el operario calla y trabaja. Ahora es imprescindible más comunicación y una mayor transparencia, el jefe tiene que gestionar, y el trabajador debe opinar y sentir que forma parte de la empresa.
Antes las empresas eran de "amo", donde uno ordena y manda, pero ahora el que "manda" debe estar más implicado, tomando decisiones continuamente, estableciendo los valores de la empresa y escuchando a todo el mundo.
"Los que mandan son servidores de la empresa y aguantan la pirámide desde abajo, son líderes generadores de una proyección hacia arriba", hacia el mundo fuera de la empresa, aclara el experto.
Crespo explica que las empresas deben de autoanalizarse, al menos una vez al año, idear estrategias a largo plazo, gestionar no sólo el dinero y no parar de innovar y cambiar.
En un tiempo en el que incluso las grandes empresas están dejando aquellas competencias que no les pertenecen directamente, no tiene sentido hacer de todo. Es necesario desprenderse de aquello que no es esencial, es decir, de los servicios que se pueden subcontratar a empresas asociadas. Se trata de un proceso de clarificación necesario para poder desarrollar una estrategia empresarial a largo plazo.
Objetivo para el cual ya no es suficiente con centrarse en el crecimiento, la rentabilidad y la productividad, sino que entran otros muchos factores, como la sostenibilidad, no sólo medioambiental, sino de la propia empresa. Y es que es importante no simplemente intentar ganar dinero, sino saber administrarlo. "Hemos ganado mucho, pero no hemos sabido administrar", advierte Crespo.
Una empresa debe también definirse, saber qué vende y a quién se lo vende, establecer sus valores y crear y consolidar su marca.

























