La alcaldesa de Sax, Ana Barceló, destacó en el Fórum para el Cambio del PSPV de Xàbia la importancia de tener en cuenta la opinión de los ciudadanos, y en especial la de las mujeres, a la hora de desarrollar los proyectos políticos de un municipio.
Ana Barceló, quien también es secretaria provincial del PSPV en Alicante, sugiere cambiar el punto de vista desde el cual se observa tradicionalmente la ciudad. Clara defensora de las políticas sociales como punto de partida para administrar un municipio, Barceló invitó a reflexionar sobre los derechos adquiridos en nuestra sociedad. "Estamos acostumbrados a reivindicar el derecho al trabajo, a la Educación, a la Sanidad, pero aún falta conquistar los derechos cotidianos, que hacen que las personas no estén discriminadas, abandonadas, o solas".
La alcaldesa de Sax destacó que la riqueza más importante de una ciudad son sus ciudadanos, con su diversidad ideológica, cultural y religiosa, y "si aprendemos a mirar a la ciudad desde el punto de vista de los anhelos de cada persona, vemos que la administración tiene otro sentido". Y en especial, "es fundamental la incorporación de la mirada de las mujeres de la ciudad", insiste Barceló, ya que son las que más la utilizan, las que mejor conocen sus servicios, su transporte público, su Sanidad, etc. "Y sin embargo pocas veces se tiene en cuenta su opinión en la política".
Además, en cuanto a la propia labor política, a la mujer se le suele asignar concejalías como Servicios Sociales, Cultura y Educación, mientras que el Urbanismo y Hacienda quedan en manos generalmente de los hombres. Sin embargo, la mujer con su visión pueda también aportar mucho en la administración del municipio.
En Sax, Barceló le ha dado la vuelta a la administración del municipio para incluir primero el punto de vista de los ciudadanos, cuidando de que ninguno quede excluido, con políticas sociales intergeneracionales, interculturales, en las que los ciudadanos colaboran y ayudan a sus vecinos. "El Ayuntamiento no sólo presta servicios, sino que debe ser la casa de todos, donde todos deben contribuir a un proyecto social", aclara Barceló.
En este sentido, Sax cuenta con varios programas de ayudas a personas en riesgo de exclusión, como las clases de informática y manejo de internet para personas mayores, las excursiones para jóvenes y abuelos, programas asistenciales para que mujeres que cuidan de personas dependientes puedan tener tiempo libre, voluntariados mediante el cual vecinos acompañan a pasear o a la compra a personas mayores que están solos, y programas de intercambio cultural con inmigrantes, locales y europeos. De esta manera, los vecinos se sienten bien, más atendidos, más útiles, más satisfechos y más miembros de su sociedad, y se consigue que todo el mundo se involucre en la comunidad y participe.
Una vez que se tiene una buena base social, "el Ayuntamiento no sólo puede ser una fábrica de acciones que no obedecen a una planificación", explica Barceló, sino que tiene que crear programas a largo plazo, teniendo en cuenta las necesidades y opiniones de absolutamente todos los ciudadanos.
Así, en Sax se ha creado, por ejemplo, la Oficina de Transferencia de la Innovación, basada en la colaboración con el banco de innovación e investigación de la Universidad de Alicante, y de la que las empresas locales se pueden nutrir y a la vez tienen la oportunidad de sugerir nuevas líneas de estudio según sus necesidades. Al mismo tiempo, se ha conseguido que las grandes compañías cooperen con las pequeñas firmas, y se ayuden mutuamente.
A modo de conclusión, José Chulvi, el portavoz del PSPV local, resumió las palabras de Barceló diciendo que "no se puede aislar Servicios Sociales del resto de políticas municipales, sino que todas debe ser transversales", y que para desarrollar acciones y proyectos municipales debemos primero todos preguntarnos "qué queremos para nuestra ciudad", destacando así la importancia de la participación ciudadana en la planificación de la administración local.

























