El director de INEDE y decano de la Facultad de Estudios de la Empresa de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, Juan Bautista Sapena Bolufer, analizó los factores desencadenantes de la crisis y aconsejó que para salir de ella Xàbia debe de realizar un autoanálisis para luego definir una estrategia común para todo el municipio.
La Asociación de Pequeños Promotores, Constructores e Industrias Afines de Xàbia organizó esta conferencia dirigida al tejido empresarial local, en el que bajo el título "En busca de prosperidad: Reflexión para el posicionamiento estratégico de Xàbia frente al nuevo escenario global", Sapena -que, como su nombre indica inconfundiblemente, es de Xàbia-, explicó la importancia de averiguar cuál será la nueva locomotora que tire de la economía local.
Crecimiento desmesurado
Desde mediados de los '90, Xàbia vivió un período de crecimiento muy fuerte, que coincidió con la expansión económica española y mundial. Y a pesar de que en 1999 los expertos creían que este desarrollo duraría sólo hasta el 2001-2002, el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York prolongó este período de auge económico. Los bancos centrales, temerosos de que se produjera un colapso financiero decidieron bajar los tipos de interés.
Esto estimuló el endeudamiento de las personas que veían más rentable pedir hipotecas y préstamos que ahorrar. De esta manera, en España, se creó un modelo económico basado en la demanda interna y en la inversión en la construcción, a la vez que el balance exterior era deficitario, por la pérdida de competitividad y la dependencia energética de otros países. No ahorrábamos y los bancos importaban el capital del exterior necesario para seguir prestando dinero.
"Y es en este escenario en el que tenemos que ver qué podemos hacer para recuperarnos", explica Sapena a modo de introducción.
En busca de la locomotora de Xàbia
Xàbia debe ahora encontrar la locomotora de su economía. La construcción, que hasta la crisis tiraba de los demás sectores productivos locales, ahora se ha convertido en un vagón más. El turismo, sin embargo, sí que podría volver a ser el sector que encabece la salida de la crisis en Xàbia. Es una de las opciones, asegura Sapena, aunque puede haber otras.
El economista sugiere la creación de un centro de formación superior, que se puede organizar a través de un partenariado público-privado -no tiene por qué ser la administración quien cargue con todo. Este modelo no sólo presenta unos beneficios directos en la generación de puestos de trabajo, sino que además puede arrastrar a otros sectores, como papelerías, supermercados, alquileres, etc., y a largo plazo atraería más inversiones, además de favorecer la formación de los propios ciudadanos.
Como ejemplo, Sapena habló de la futura sede de la facultad de enfermería de la UCV San Vicente Mártir que se creará en Dénia, al lado del hospital comarcal, y que será levantado sobre unos terrenos cedidos por una fundación privada.
En esta línea, una buena oportunidad para Xàbia -y que vemos pertinente mencionar aquí- sería el llevar a cabo el proyecto propuesto por la asociación Xàbiaidea de crear un centro de investigación y estudios de arquitectura y construcción mediterránea sostenible, en el que no sólo se podría formar a profesionales locales, sino también atraer a personas de todo el mundo interesadas en el modelo. Además, se aprovecharía para crear una marca propia, que llevaría el nombre de Xàbia, y que serviría para identificar un tipo de construcción de calidad.
Pero si optamos por el turismo, tendríamos que reinventarnos, ya que las exigencias competitivas son fortísimas. Existen multitud de destinos por todo el mundo, con ofertas singulares y muy atractivas, frente a los que hay que competir. Para empezar, debemos de elegir qué tipo de cliente queremos.
En este sentido, Sapena habló del turista de calidad, y destacó la importancia de distinguir entre el caprichoso adinerado que quiere destacarse de los demás, pagando más por aquello que otros no pueden, del otro que tiene buena capacidad adquisitiva, pero prefiere optimizar sus recursos en vez de dilapidarlos. El primero, el que prefiere pagar la marca, no es un buen cliente porque no dura en el tiempo, y de hecho esta crisis ha puesto a los "fanfarrones" en su sitio. En tercer lugar está un tipo de turista más discreto, que quiere la experiencia de encontrarse a otros como él y de poder participar actividades diferentes. Esta última es una apuesta más interesante porque atraería a un turismo más duradero.
Nuestro tren también necesita vías
Después de identificar la locomotora, hay que poner las vías. Éstas serían las infraestructuras necesarias, la agilidad administrativa y el capital humano. En este sentido, Sapena criticó que en Xàbia siempre se ha dejado de lado la educación.
Curiosamente ésta es precisamente una de las conclusiones que alcanzó Imedes en su estudio socio-económico del municipio, que fue presentado en julio del 2007. La consultora entonces ya advertía sobre las tendencias presentes y futuras para una economía en torno al sector turístico y la necesidad de formarse, de recuperar la identidad propia y de definirse, sugiriendo que Xàbia podría apostar por ser una ciudad lenta con sede de una universidad europea (ver artículo original: El modelo turístico de Xàbia está agotado ).
Además de mejorar el nivel de formación, también es imprescindible tener ilusión, ya que sólo así pueden surgir emprendedores que acierten el mercado, así como tener una actitud estratégica, para la cual hay que ser capaz de elegir una opción y, a la vez, renunciar a otras. En época de crisis, los recursos son escasos, y no se pueden malgastar abarcando demasiadas opciones. Hay que elegir, y hay que saber descartar, para alinearse en el camino adecuado.
Xàbia debería desarrollar un Plan Estratégico
A esa línea se le llama Plan Estratégico (PE). Las grandes empresas están acostumbradas a desarrollar estos planes, sin embargo, para las PYMES resulta muy costoso -aunque estos sí que podrían realizar un análisis DAFO. Los Planes Estratégicos también se desarrollan en grandes ciudades, como Madrid o Valencia, y Sapena cree que sería buena idea llevar a cabo uno a nivel comarcal.
Sin embargo, no siempre es fácil que se pongan de acuerdo municipios que a menudo se ven como rivales entre ellos, por lo que otra opción puede ser hacer un PE municipal, y en el que tendrían que intervenir representantes influyentes de los sectores productivos. A su vez, este Plan Estratégico luego serviría para definir el Plan General.
Da la casualidad de que en Xàbia se comenzó a hacer un Plan Estratégico en el año 2008, y de la mano del entonces concejal de Turismo, José Chulvi. Plan que luego no tuvo seguimiento, después de que el Bloc-Centristas cambiará de socio de gobierno. En aquel entonces, el economista Antonio Martínez habló a los ciudadanos sobre la importancia de definir el modelo de ciudad que se quería (ver artículo: Xàbia debe crear su propio futuro)
Una autocrítica sincera es imprescindible
Sin embargo, antes de comenzar a crear un Plan Estratégico, es imprescindible realizar un análisis DAFO para definir nuestras Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. Sapena insiste en la importancia de ser sinceros y autoanalizarse concienzudamente, ya que "si no te desnudas primero en el DAFO, luego no se puede hacer un buen Plan Estratégico".
Como Fortalezas, Sapena destacó la localización de Xàbia, además de su clima y el entorno, que no sólo es la costa sino la cantidad de verde que rodea al municipio. El economista incidió en este sentido que sería bueno conservar como parte del paisaje tradicional los campos agrícolas del Pla. Por otro lado, Sapena señaló como posibles Debilidades, el deterioro de la marca "Xàbia", la falta de oferta hotelera, el aislamiento y las deficientes infraestructuras.
Las Amenazas y Oportunidades dependen de factores externos. Así, ejemplo del primero serían los nuevos competidores, como pueden ser los destinos turísticos emergentes. Mientras que una Amenaza puede ser la debilidad del mercado interno.
Todos estos factores se han de analizar conjuntamente y observando su interacción.
En definitiva, este primer análisis de lo bueno y lo malo de uno mismo y del entorno que le rodea se ha de hacer de forma concienzuda, y sobre todo sincera. Si uno no es capaz de admitir cuáles son los errores que le han llevado a la situación actual, difícilmente podrá hacer algo por cambiar y mejorar. Sapena avisa que ahora es el momento de realizar esta introspección y trazar una nueva estrategia.
Y por si no queda clara la necesidad de una buena autocrítica, dejamos al lector con esta frase del célebre actor y humorista americano Will Rogers: "Si la estupidez es lo que nos metió en este lío, por qué no nos puede sacar de él".

























