Como cada año, la Asociación para Personas con Discapacidad de la Marina Alta, ADIMA, ha puesto punto y final a su programa "Respiro Vacacional" con una merienda familiar.
Este verano unas 10 personas han podido disfrutar de este programa durante los meses de julio y agosto con actividades de ocio y lúdicas, dando también un respiro, de 10h a 18h, a los familiares que normalmente dedican tantísimas horas a la atención de sus hijos con discapacidad.
El programa se ha podido llevar a cabo gracias a la asistencia de dos monitoras especializadas y una voluntaria, así como por la aportación económica de las empresas comarcales Mas y Mas, Rolser y Bodegas Leopoldo.
La despedida del curso estival se celebró con una merienda para todos los asistentes y sus familiares, junto a los colaboradores. ADIMA agradece "la ayuda de todos aquellos que día a día hacen que sea posible trabajar en la reivindicación de los derechos y las necesidades del colectivo de personas con discapacidad de nuestra comarca".

























