En las 21.000 hectáreas del parque natural del Montgó existen más de 650 especies de flora, de las cuales 117 (el 18%) se consideran endémicas, raras o en peligro de extinción. La elevada biodiversidad del macizo se debe a que es el punto geográfico y climático que divide a dos continentes. Pero además de esta rica variedad autóctona, también existen especies invasoras que están ganando terreno a las locales.
Pero además, en el área de influencia del parque (PORN), según el estudio, viven hasta 900 especies vegetales, en los siguientes hábitats: acantilados litorales, vegetación rupícola, plantas de pedregales, praderas, maquia y bosque, matorrales, cultivos y barrancos.
En un estudio de la Conselleria de Medio Ambiente, se señalan también las plantas autóctonas, representativas de hábitats del Montgó, que pueden emplearse en jardines, en concreto, la amapola dorada, enebro, alfalfa arbórea, madroño, fresno de flor, boj, escaramujo, laurel y terebinto, palmito, carrasca, jaguarzo morisco, jara blanca, tomillo, alhucemilla, cardo de peña, lino azul, abejera y barrerte. También pueden emplearse otras especies mediterráneas como calamento, mirto, aro y almez, viñas, olivos, algarrobos y almendros.
Sin embargo, las dos plantas invasoras más importantes en el Parque Natural del Montgó son la pitera y la chumbera, procedentes de zonas de clima similar al mediterráneo y semi-desértico en América del Norte. El peligro radica en que estas especies se extiendan a zonas rocosas y acantilados del Montgó, donde se hallan las especies autóctonas más sensibles (por ejemplo, la silene de Ifach y la alfalfa arbórea).
La Conselleria de Medio Ambiente está realizando actualmente una cartografía para localizar las zonas del Montó con mayor presencia de chumberas y piteras para posteriormente desarrollar un plan de actuación y evitar que se extiendan.
El Parque Natural del Montgó cataloga las plantas autóctonas e invasoras

















