La aprobación de las contribuciones especiales para la construcción del muro del río Gorgos en el programa de actuación integrada del Pou Moro II por parte de los vecinos, constituye una decisión muy polémica que arrastra la inoperancia de un departamento, el de urbanismo, que precisa de una auditoría de gestión similar a la de Amjasa.
No sé dónde o en qué sitio fue, pero vi que alguien decía que los promotores de esa urbanización eran conocidísimos promotores de Xàbia, aquellos que todos conocemos. No quiero relacionar la aprobación de estas contribuciones especiales con esa información, y espero que no sirva de precedente para otros proyectos urbanísticos.
Alguien dijo alguna vez en Xàbia "el urbanismo al servicio del pueblo", pues no se yo, porque bajo mandato de la persona que dijo eso se supone que se olvidaron de reclamar a las promotoras lo que tocaba. Y es que la encargada de construir las casas debe asumir todos los gastos de urbanización: haya que hacer un muro, un alcantarillado o un parking subterráneo.
Sin embargo, la inoperancia de la Oficina Técnica embutida en unos locales en los que se amontonan los expedientes, y con el mismo personal que hace diez años (asistencias técnicas aparte), impide que el que ha sido el motor de la industria de Xàbia funcione como debe.
La concejalía de Urbanismo, ya lo he dicho en otras ocasiones, necesita abrir las ventanas, y quizás una auditoría de gestión, la misma que se le hizo a Amjasa. Solamente así podremos ver que hay debajo de las alfombras que ya están pegadas al suelo de la roña que tienen.
Afirma la concejala de Urbanismo que el consistorio abonará el 10% del coste, ¡¡que menos!! Si es que ese porcentaje es el que le corresponde del suelo residencia del PAI al Ayuntamiento. Y mientras los vecinos, como en todas las ocasiones, a pagar el pato..., y a soltar la pasta para realizar esa obra.
Es lógico y comprensible su enfado. Unos vecinos, a los que en dos años les volverá a pegar otro cañazo para pagar el alcantarillado.





















