El pleno celebrado hoy en Xàbia, con la excusa de hacer una rotonda frente a la ferretería de la carretera del Pla, ha dejado a todos los presentes un tufillo y un muy mal sabor de boca. La convocatoria con excesiva urgencia ha sido duramente criticada por los partidos de la oposición que no han tenido tiempo para analizar el expediente refundido del la Unidad de Ejecución del Saladar 2, donde curiosamente no están suspendidas las licencias.
No sé las razones verdaderas, y seguramente la rotonda tenga su plena justificación desde el punto de vista de la mejora de la seguridad vial, en un cruce que también podría estar iluminado, aunque eso es otro punto. Todos los partidos han convenido que se podría haber votado por unanimidad de no ser por esa excesiva urgencia. Aduce el alcalde que todos los concejales han podido estudiar el expediente, porque fue a la comisión de urbanismo (convocada de viernes para martes) y al pleno, convocado de martes para miércoles. Recordar que los funcionarios sólo trabajan por las mañanas.
Y por otra parte, está el propio proyecto urbanístico aprobado, y quién está detrás de él. Se trata de Salvador Vila, con un techo edificable de 40.000 metros y 252 viviendas. El portavoz socialista lo ha criticado, bajo metáforas y sin mencionar el nombre, esta urgencia después de 9 años de trámites y esperas, una línea en la que se ha manifestado el portavoz de Nueva Jávea, al señalar que los plazos legales no se cumplían en la Oficina Técnica.
A todo esto, nos hemos enterado que la concejala de Urbanismo se ha pasado 20 días buscando una licencia perdida hace cuatro años y le ha faltado decir lo que sabe todo el pueblo: el desorden que hay en la Oficina Técnica, "con cajas y cajas amontonadas". Le daremos una receta para antihistamínicos por la cantidad de polvo y humedad que hay allí, y que tanto ella como los técnicos han padecido.
Por último, resolver la confusión inicial, que también tuvimos en la redacción de esta revista. Nuestra querida y apreciada rotonda de plástico símbolo del poderío económico de Xàbia -cuando Cabban compró cientos y cientos de balizas de ese tipo, seguramente porque cuanto más comprabas más baratas eran- seguirá siendo así. ¿Convocará el alcalde otro pleno ultra urgente de un día para otro para hacerla de ladrillo y hormigón?





















