La conferencia de la directora general de Territorio y Paisaje de la Generalitat Valenciana, Arantxa Muñoz, que es el nombre que utiliza su propio gabinete de prensa para referirse a ella, en Xàbia me permite divagar sobre la política de este departamento hacia nuestro querido pueblo.
Muñoz vino a Xàbia de la mano de la Fundación Manuel Jorge , que dirige Julio Sela, que no necesita presentación. Pues bien, la directora general explicó lo importante que es la integración del paisaje y vendió los proyectos para unir Alicante y Gandia por las montañas del interior (porque por la costa la Generalitat quiere un corredor mediterráneo), y la integración del paisaje en Morella o el Plan de Acción Territorial de la Huerta de Valencia (que precisamente el lunes después de su conferencia presentó el conseller que dijo en Xàbia que no ampliaría el puerto sin tener en cuenta a los vecinos en un mitin popular en el Carrasco ahora hace seis años).
Resulta paradójico que este alto cargo del Consell tenga las ideas esas de propugnar la integración del paisaje, cuando muy cerquita de donde estaba dando su conferencia otra conselleria quiere meter una mole que nadie en Xàbia, excepto los de siempre, quiere. Se trata de la ampliación del puerto.
¿Sabrá bien Arantxa Muñoz que fue la Generalitat la que, cuando fijó la Reserva Marina del Cabo de Sant Antoni en el 2001, dejó ese rectángulo de 100 metros entre la actual escollera y el limite para permitir las ampliaciones? Y también sabemos todos que esto, sumado al proyecto de Marina Punta del Este y las malísimas gestiones (si las hubo) del PSPV de Xàbia con el primer ministerio de Medio Ambiente que dirigía entonces Narbona (baste recordar que su número 2, Antonio Serrano, firmó a favor del proyecto de MPE), permitieron que el Gobierno cediera a la Generalitat el uso de la escollera, y que sea ahora cuando debamos recordar a García Antón lo que dijo en ese mitin.
Esa bahía, señora Muñoz, es el paisaje más preciado que tiene Xàbia, la que atrajo, atrae y atraerá turistas y residentes. Pero su departamento guardó en el cajón del olvido las promesas (que eso son) de un ex alcalde y un ex director general en plena polémica sobre la ampliación, días después de una macromanifestación contra la ampliación del puerto. Se trataba de declarar la bahía de Xàbia Paraje Protegido, pero se ha quedado en agua mojada. Nadie se acuerda de eso y ni muchos los responsables de su departamento. Ahora ya no les interesa, ni a ustedes ni a ese ex alcalde.
Entonces me pregunto, ¿para qué vino a Xàbia? Y no está en mi ánimo criticar la labor de la Fundación. Pues si, vino para hacerse la foto. Para salir en Canal 9. Vino para que veamos su compromiso con Xàbia, un compromiso de boquilla, porque cuando toca hacer algo que el pueblo quiere, no se hace. Su jefe, el señor Antón, no quiere pasarse por aquí, porque sabe que si viene algún día, le recordaremos lo que un buen día de campaña electoral dijo. Suerte que no tenga el corte de voz, sino ya estaría aquí colgado como tantos otros, por supuesto.





















