El ayuntamiento aprobó la pasada semana crear una comisión de trabajo para analizar cuál es el futuro del Arenal y en particular de las terrazas que están fuera de la legalidad. Esa es la línea de trabajo y no la de la piqueta, para una solución que debe ser política.
El acuerdo unánime, como bien destacó una nota de prensa oficial, es el principio de lo que debería ser la política de este pueblo. Predominio de los acuerdos entre todos los partidos en pro de salir de la crisis en la que estamos metidos. Todos los partidos y la representación de los empresarios deben pedir al Gobierno que haga compatible las terrazas con la legalidad urbanística. Y eso pasa por una decisión política.
En otros puntos de la Comunitat la aplicación de la Ley de Costas ha provocado el enésimo debate entre la supuesta marginación del Gobierno a la Comunitat. Pueden tener razón, y han optado los responsables políticos por una nueva confrontación.
Aquí en Xàbia, se ha optado por la vía adecuada, la negociación entre todas las partes, eso sí, después del espectáculo ofrecido por el comunicado, que no rueda de prensa, no vayan a preguntarle los periodistas por cosas que no interesa hablar, de la concejala de urbanismo respondiendo a lo que Nueva Jávea le pidió hacía un mes. Pepa Chorro no es experta en comunicación, pero sus asesores decidieron que tocaba responder el día del pleno a Nueva Jávea, sin saber siquiera que se iba a presentar una moción al respecto.
Las terrazas del Arenal necesita esa solución política y pasa por el trabajo de esa mesa y por hacerle ver a la Jefa Provincial de Costas la importancia que éstas tienen para Xàbia y su futuro.





















