Este fin de semana el conseller de Medio Ambiente, Juan Cotino, vino a Xàbia para hablar de lo malo que es el Plan Agua de Zapatero, y decir que lo primero que hay que hacer es invertir para crear obras destinadas al ahorro y a la eficiencia hídrica para la agricultura, antes de crear más desaladoras.
Pero su charla no estuvo enmarcada en ningún convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Xàbia para financiar alguna obra, ni para reformas la Iglesia de San Bertomeu, sino que formaba parte de unas jornadas de liderazgo dirigidas a jóvenes de la Marina y La Safor, que se ha celebrado en la Casa Primicias.
Las declaraciones de Cotino en Xàbia son poco afortunadas, ya que no sólo tenemos muchas inversiones pendientes de la Generalitat, como por ejemplo la piscina municipal, sino que aquí son los vecinos los que un buen día decidieron, por su cuenta y riesgo y sin ayuda de nadie, construir su "nuclear del mar" para afrontar los graves problemas en el suministro de agua potable.
En este encuentro con jóvenes -eso sí, sin deejay de por medio, ni paellas, ni fiestas-, el conseller explicó las bondades de la manida reivindicación del PPCV del trasvase del Ebro. Allí habló de lo malo que es el plan Agua, que vino a convertirse en la alternativa al derogado Plan Hidrológico Nacional.
El plan Agua recogía la instalación de una serie de plantas desaladoras en diversas localidades de la costa, y proponía aumentar la producción de la planta de Xàbia. Mientras, el PHN no preveía ninguna intervención en la Marina o la Safor, y el apoyo explicito de Xàbia se debió a que se propuso que la desaladora fuera la suministradora de agua potable de toda la comarca.
Cotino, en su discurso cargado de reivindicación política y guiños a las comarcas del Sur de Alicante, se olvidó de aquello que decía González Pons de que las desaladoras son las nucleares del mar, y que la Generalitat igual que el Gobierno central dejaron a Xàbia sola al tomar la decisión de construirla.
Y tras esta conferencia, los jóvenes de la Marina y la Safor supongo que se sentirán más orgullosos porque Xàbia está en el centro de la anti política hídrica de la Generalitat, que considera que las desaladoras "tienen un elevado coste energético y medioambiental y resultan inviables económicamente".
Desconozco si Cotino hizo un repaso por las deudas de su departamento con Xàbia: como la protección de la bahía para impedir la ampliación del puerto, o si pudo explicar por qué no se ha iniciado el "sellado medioambiental del vertedero de Ramblas", que recogían las cuentas de Medio Ambiente para 2010. Entre otras...





















