Intentar obtener, o siquiera renovar tu residencia en Denia se ha convertido en una tarea casi imposible. Debido a las largas colas que se formaban en la puerta de la Oficina de Documentación de la Policía Nacional, las autoridades han decidido introducir un sistema de turnos. Así es cómo funciona:
Cualquiera (aunque sea un ciudadanos de la UE) que quiera solicitar el certificado de residencia o renovar la actual primero debe tomar una cita con una semana de adelanto. Estas citas sólo se pueden solicitar haciendo cola a las puertas de la mencionada oficina los viernes por la mañana. Además, cada viernes, sólo se extienden un número limitado de tickets para coger turno.
Me dijeron que se supone que unos 240 turnos son emitidos, aunque en caso de haber algún día festivo, este número es inferior. Asimismo, cada persona puede coger cita para un máximo de 4 personas; sólo necesitan la copia del pasaporte del solicitante.
Después de haber escuchado muchas historias de terror sobre esta situación (y debido a que nos toca renovar nuestras residencias dentro de poco), fuimos el viernes 5 de diciembre para comprobar por nosotros mismos qué es lo que ocurría.
Llegamos a las 9:15 de la mañana, un poco antes de que abriera la oficina. Alrededor de un policía había un grupo de personas increpándolo. Decía que ya se había repartido los tickets para coger turno para esa semana, y que deberíamos volver el viernes siguiente.
Había una mujer que había estado haciendo la cola desde las 6:54 de la mañana. Muchos fueron llegando después que, pero ella tenía confianza de que le darían turno, ya que por delante sólo tenía a 70 personas. No se imaginaba que sufriría una decepción: como cada uno de los que tenía delante de ella en la cola podía coger cuatro tickets, cuando le llegó su turno, se habían terminado, por lo que se encontró que había estado esperando dos horas y cuarto en vano.
Cada viernes hay más personas que quieren turno que tickets repartidos. Cada viernes más gente es rechazada e invitada a volver la semana siguiente. Como cada semana son más los que quieren turno, cada vez vienen antes para hacer la cola. Los retrasos se acumulan y las residencias caducan antes de poder solicitar una nueva. El sistema no funciona y no puede funcionar.
Algunas personas de entre el tumulto enojado echaron un vistazo dentro de la Oficina de Documentación. Había tres ordenadores marcados “Extrajeros”, y sólo uno tenía una persona al frente. Un británico enfadado explotó al tiempo que se marchaba: “¡Se pueden meter su p*** residencia por el c***! Ya está, no aguanto más. ¡No vuelvo a insistir!”
La verdad es que no sorprende que haya tanto extranjero ilegal cuando las autoridades hacen que sea tan difícil hacer las cosas bien.
Un británico de Benitatxell mencionó que sería más fácil ir a la oficina de Extranjería de Benidorm, donde hacen las residencias en un momento, pero el gestor de un amigo dijo que seguramente no nos aceptarían ahí porque no estamos en el área de influencia de Benidorm.
La información en la página web del consulado británico deja entender que cualquiera puede ir a cualquier Oficina de Extranjería de la Comunidad Valenciana…. ¡No sé a quién creer!
Qué difícil es ser legal (segunda parte)
Así que para averiguarlo, con nuestros papeles en ristre y poca confianza, decidimos probar en la Oficina de Extranjería de Benidorm.
Sólo nos hicieron esperar 5 minutos. Los trabajadores se mostraron muy solícitos. Nos insistieron que deberíamos ir a Denia, porque Xàbia está en su área de influencia (¡menuda desilusión!). Sin embargo, quizá porque no había mucha gente de la Marina Alta o porque en ese momento tenían tiempo, decidieron arreglar nuestros papeles (¡qué alegría!).
Eran muy conscientes de la gravedad de la situación en Denia. Nos explicaron que el problema era una notable falta de personal para atender la oficina, y que la solución no residía en que todo el mundo acudiera a las Oficinas de Extranjería de otras comarcas, sino en hacer presión para que aumenten el número de personal en Denia.
¡Desde luego!
De pronto vi las cosas desde otro punto de vista, y he vuelto a Xàbia con la firme decisión de tomar cartas en el asunto. Por desgracias, los residentes extranjeros comunitarios tienen una limitada representación política, y no contamos con ningún representante de la administración regional a quien podemos remitir nuestras quejas. Sin embargo, quizá se podría lograr que cada Ayuntamiento de la comarca denunciara la falta de personal en este servicio.
Además, también la comunidad extranjera debería unirse para defender sus intereses. Hay muchas asociaciones y clubes de residentes, ¿cómo podemos lograr que se involucren? Estoy pensando en ello…
Firmado: Dispuesta a tomar acción
¡Qué difícil es ser legal!

11/12/2008 - 17:05


Comentarios (0)
enviar comentario
enviar comentario
















