Dígase Jávea y pronúnciese con la voz engolada y abriendo mucho la «a» dejando el labio inferior caído. Por mucho dinero gastado en campañas promocionales, señales de tráfico, y guías turísticas para normalizar la denominación cooficial de esta población en valenciano, Xàbia, para los madrileños y valencianos de la capital, entre el cabo de Sant Antoni y La Nao estará siempre Jávea.
Un destino mediterráneo con caché, selecto para gente selecta que desde hace décadas ha dado prestigio a sus veraneantes, y viceversa, sus veraneantes le han dado nombre por toda España, y también, en el extranjero.
Posiblemente ahora Jávea esté más de moda que nunca por tener un tenista, David Ferrer, en los primeros puestos de la ATP. Un joven cuyos logros deportivos y su sencillez le han valido para que el pueblo le concediera el título honorífico de Hijo Predilecto, porque Ferrer, presume de xabiero. Él es de Xàbia y esa es su carta de presentación para el mundo (además de ser un excelente tenista).
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autor: José Iglesias















