El alcalde, Eduardo Monfort, compareció en rueda de prensa, junto a representantes de su equipo de gobierno, para anunciar que ha solicitado a Ecisa, la constructora de los parkings, que dé una explicación sobre las facturas que el PSPV tachó de irregulares. El primer edil además confesó que está "pensando seriamente" dejar la política.
Monfort explicó que se está planteando su continuidad en política porque, a pesar de que ha sido edil desde 1987 y ha participado en seis corporaciones diferentes, nunca ha vivido tantos ataques personales como ahora. Agresiones a su juicio injustificadas en el tema de los parkings si provienen de la oposición, ya que todos los ediles que participaron en aquel pleno del 30 de diciembre del 2005, en el que se aprobó la construcción y explotación de 3 parkings en Xàbia, más las obras de las rondas y un edificio multifuncional, votaron a favor sin excepción.
Eso incluía al PSPV, que en aquel entonces acababa de convertirse en socio de gobierno de Bloc-Centristas tras la moción de censura al popular Juan Moragues. Aunque, con esa regla de tres, Monfort añadió que deberían pensar en dimitir todos los concejales presentes en ese pleno.
Sin embargo, por el momento la Corporación tiene la obligación de encontrar una solución al entuerto de los parkings, admitió el alcalde, que dice ha firmado una providencia para que en la próxima comisión de Hacienda, que se celebrará el lunes que viene, acuda un representante económico de Ecisa para explicar las dos factura supuestamente irregulares. Documentos que, según explicó el PSPV en el pasado pleno, demuestran una vinculación directa de la empresa contratada con el Ayuntamiento, previamente a la creación del concurso público.
Asimismo, Monfort añadió que elevará la propuesta a la mencionada comisión de contratar a un letrado externo con el fin de dirimir si efectivamente la cláusula de "riesgo y ventura" está por encima de la del "equilibrio económico", lo que implicaría que el Ayuntamiento no tendría que indemnizar a la mercantil que explota los parkings porque la ocupación no llega a unos mínimos.
Pero el primer edil no se mostró optimista, y admitió que, a pesar de que desearía que las arcas públicas no tengan que compensar a la empresa, los informes de los técnicos municipales indican lo contrario. De cualquier forma, aseguró que, "queda paralizada cualquier medida hasta que no se aclare la interpretación de esas cláusulas (contradictorias)".
En la rueda de prensa flanquearon al alcalde los populares Juan Moragues y Miguel Savall, Juan Ortolá del CpJ y el concejal de Hacienda, Vicent Chorro del Bloc. Moragues coincidió con el alcalde al decir que él también llevaba mucho en política, desde 1979, y que lo había pasado muy mal en muchas ocasiones, pero que él, aunque también se había planteado su vida política, no pensaba en dimitir, "me quedo aquí para enfrentar los problemas".
El que fue alcalde cuando se inició el proceso de contratación de los parkings admitió que se ha podido engañar muchas veces, pero que tomó decisiones amparadas en informes técnicos favorables, y añadió que "debemos de ser serios, dejar de decir mentiras, de engañar al pueblo de Xàbia; no queremos que nadie confunda a la opinión pública", en referencia a la intervención del socialista José Chulvi en el pasado pleno de los parkings.
Por su parte, Vicent Chorro, incidió en la importancia de que el Ayuntamiento no incumpla los contratos públicos, sobre todo si luego pretende hacer reclamaciones. Y en ese sentido advirtió que ya se había contravenido el acuerdo de no crear más plazas de estacionamiento gratuitas en el Centro Histórico con la creación de las zonas de estacionamiento de la Avenida Palmela y la de detrás del Centro de Salud. Asimismo, Chorro explicó que la crisis también ha contribuido al problema del equilibrio económico del contrato, "ya que la gente se lo piensa dos veces antes de entrar en los parkings".
El concejal de Hacienda también quiso dejar claro que, tras la moción de censura a Moragues, en ningún momento se puso en duda la continuidad de los grandes proyectos para el municipio, cuya contratación ya se había puesto en marcha.





















