La Teosofía y la búsqueda de la Verdad
15/10/2011 - 16:29 Escrito por Guiomar Ramírez-Montesinos
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La Teosofía es una corriente filosófica, nacido a finales del siglo XIX, que pretende aunar los conocimientos espirituales de las diferentes religiones y conocimientos místicos orientales y occidentales. Josep Catalá ofreció una charla sobre la Teosofía en el Centro Terapéutico Mezquida.

 

La palabra "Teosofía", etimológicamente proviene de los vocablos griegos "theos", que significa Divinidad, y "sophia", que significa Sabiduría, y fue acuñado el término en el siglo XVII para hacer referencia a las distintas corrientes espirituales y filosóficas que mantenían un genuino interés por la búsqueda de la Verdad.

Sobre todo durante la Edad Media, las distintas corrientes teosóficas -algunas buscaban un conocimiento más profundo que el que  aportaban las grandes corrientes religiosos mientras otras se centraban en la magia-, abarcaban desde los Rosacruces, los alquimistas, la astrología, los seguidores de Zoroastro, los Cátaros y otros místicos cristianos, además de tradiciones espirituales orientales, como el Budimso y el Hinduísmo, eran vistas como una amenaza y sus practicantes tachados de herejes por las religiones oficiales.

Si durante la Edad Media la conciencia humana sufrió una época de dura represión,  la Ilustración supuso un resurgir de estas corrientes, en parte porque este conocimiento se popularizó entre la nobleza como modo de entretenimiento. Aunque fue a finales del siglo XIX cuando se abrió la puerta de par en par del conocimiento espiritual a la Humanidad, primero siguiendo los pasos de la aventurera Alexandra David-Neel, que viajó a Oriente y escribió varios libros sobre sus experiencias. Pero sobre todo, gracias a la labor de investigación de una valiente mujer que viajó a Oriente para encontrarse con los yoguis y grandes maestros espirituales que durante siglos han preservado este Sagrado Conocimiento Espiritual. Ella se llamaba Helena Petrovna Hahn, aunque es más conocida por el nombre de Madame Blavatsky.

Blavatsky nació en una familia noble y desde pequeña manifestaba grandes poderes psíquicos. Rebelde en extremo, sus padres la casaron con un militar, pero ella a los 3 meses cogió un caballo y se fue a estudiar las diferentes corrientes místicas a Egipto, el Cáucaso y Europa. Cuando llegó la hora, su maestro espiritual, que hasta entonces se le había manifestado sólo telepáticamente como una voz interior, le dijo que ya era hora que ella le conociera, y Blavatsky se fue al Tibet.

Allí conoció a su maestro, fue instruida en las Grandes Verdades y aprendió la gran herencia espiritual de las tradiciones orientales y occidentales, tanto europeas como americanas. Su labor de recopilación y difusión de estos conocimientos ayudaron a prender la mecha de este nuevo resurgir de las corrientes filosóficas-espirituales, a través de la Sociedad Teosófica que fundó en Londres. Allí, entre otros, tuvo como discípulo a Annie Besant, cuyos libros son mucho más fáciles de leer que los de Blavatsky.

 

 

 

Fe vs experiencia

Oriente y Occidente tienen una visión muy distinta de la espiritualidad. El catolicismo y las demás religiones del libro son teológicas, cuentan con dogmas y de ritos, y para participar en ellas sólo necesitas creértelo. Por el contrario, en las orientales no importa el dogma, sino tu experiencia. "Los maestros de estas religiones te enseñan cosas básicas y luego te ponen a meditar", explica Catalá.

Además, las religiones occidentales intentan descubrir cómo es Dios, mientras que las orientales no hablan de aquello de lo que tienen experiencia directa, por lo que dicen que, "Dios no lo hemos visto", aunque hay algunos que han llegado cerca y dicen que sí que existe", asegura Catalá.

 

Constitución Septenaria del Ser Humano y del Universo

Para las religiones orientales el Universo es nuestro sistema solar y el Ser Humano es un ser que evoluciona dentro de él. Asimismo, ambos están compuestos por 7 niveles de conciencia.

Los tres niveles inferiores son aquellos en los que se mueve la conciencia del Ser Humano común. El primer nivel es el de lo Físico, que tiene por encima el cuerpo Astral, más extenso, que son nuestras emociones y muchos de nuestros pensamientos, ya que un 80% de estos están condicionados por lo que sentimos.

El de las emociones es un mundo que existe en sí mismo. Es como un gran mar de energía y nuestros sentidos sutiles captan información para crear las emociones. Según los orientales, la Humanidad está llegando a la madurez del cuerpo Astral.

Luego está el cuerpo Mental, más extenso que el astral. Aquí se genera el Ego, o yo personal, que es la capacidad que uno tiene para crearse un "yo". El cuerpo Mental se encarga de "extraer" la sabiduría de lo registrado en la memoria de los dos cuerpos inferiores, y es algo así como la conciencia colectiva.

Ahora la Humanidad empieza a discernir el cuerpo Astral del Mental, empieza a ser más consciente, y éste deja de ser sólo colectivo de tal manera que algunas personas pueden usarlo de manera individual, como los mentalistas o algunos magos famosos.

Al principio en occidente estas nociones se contemplaban como una curiosidad o una herejía, pero la física cuántica está empezando a coincidir con esta visión. Según el concepto de la Constitución Septenaria y la Teosofía, todo se crea desde arriba, es decir, cada nivel crea el inferior. En otras palabras, la mente colectiva de la Humanidad es la que sostiene los electrones que conforman nuestro mundo. Y esta misma idea la comparte la física cuántica, que dice que el lugar donde aparece el electrón depende del observador.

 

El siguiente nivel es el llamado Alma o Cuerpo Causal, más sutil y más extenso que los anteriores, que sirve como puente a los siguientes niveles. La verdadera videncia está en este nivel, aunque muchos llaman videntes a los que acceden a la información de cuerpo Astral, que es un plano, el de las emociones, donde todo está muy turbio.

El Alma no se aborda extensamente desde las religiones occidentales. Aunque Jesús conocía el concepto, pero no profundizó en él, porque su principal misión era enseñar que todos los seres humanos somos hermanos y debemos tratar al otro como a nosotros mismos, asegura Josep Catalá.

 

Las siguientes tres dimensiones no tienen una palabra que defina bien el concepto en las lenguas occidentales, por lo que se nombran en sánscrito: Manas (que significa algo así como mente superior), Budi (intuición) y Atma (la voluntad espiritual). Por encima de éstas está el Logos, palabra tomada del griego y que hace referencia a una sabiduría superior, un conocimiento del orden del Universo.

 

En general podemos decir que la Teosofía proporciona un marco teórico y un vehículo experiencial, a través de la meditación, para la expansión de la conciencia y la evolución hacia la búsqueda de la verdad acerca de la Realidad, tanto del Ser Humano, como del mundo que nos rodea. Una búsqueda que proporciona una mayor comprensión de la unión de todos los Seres, nos ayuda en el camino de la evolución personal y colectiva, y que se ve nutrida con los avances del conocimiento científico actual.

 

Esta charla sirvió de introducción al curso sobre Teosofía que Josep Català impartirá durante dos sábados al mes por la mañana, a partir del mes de noviembre. Josep Català Español es licenciado en Filosofía por la Universidad de Valencia, con especialidad en Metafísica y Teoría del Conocimiento.  Lleva estudiando Filosofía de las Religiones y Teosofía desde hace más de 20 años; es profesor de yoga y meditación por el Yoga Hut Tapovan, en RishikeshIndia. Contacto Josep Catalá: josepcatala1@gmail.com

 

 

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