Las terapias naturales son cada vez más populares, y el abanico de tratamientos es cada vez mayor. Sin embargo, por regla general se desconoce su verdadera utilidad. Más que una alternativa a la medicina alopática se trata de una forma de prevenir enfermedades mayores, más agudas, y en definitiva, más graves.
De hecho, las terapias naturales no son un sustituto para la medicina convencional, ni siquiera una verdadera alternativa, sino una forma de prevención, una manera de mantener la salud, el bienestar y la felicidad, antes de caer en la verdadera enfermedad. Y en ocasiones, las terapias naturales aportan explicaciones y soluciones en momentos en los que la medicina alopática se encuentra sin respuesta.
"Vivir en el ahora" y "fluir con la vida" son dos términos asociados a corrientes de pensamiento que algunos llaman de la Nueva Era, pero también son frases que millones de personas han hecho suyas al darse cuenta de que su estilo de vida y su manera de pensar no estaban contribuyendo a sentirse más felices.
Así pues, cada vez más personas se dan cuenta de que vivir en el ahora y fluir con la vida son estados que aportan felicidad y bienestar, y que como consecuencia de estos hay salud. Y es que está más que comprobado que la tensión provoca problemas de circulación y dificulta la absorción de alimentos, y esto a su vez, está en el inicio de las alteraciones del sistema inmunológico y de diferentes enfermedades.
Las terapias naturales inciden sobre estos primeros estadios de los problemas físicos, y ayudan a abrir la mente para no caer en vicios como la "excusitis". Excusas, conscientes o no, que evitan que abordemos o nos enfrentemos a nuestros verdaderos problemas -porque no sabemos cómo o tenemos miedo de hacerlo-, creando otros -aparentemente más sencillos- a nuestro alrededor y/o en nuestro interior.
¿Por qué enfermamos y tenemos problemas?
Aunque puede que no lo parezca, la vida tiene sentido, el Universo es todo orden, y las cosas no suceden porque sí. Todos debemos aprender a ser mejores personas y la vida nos da muchas oportunidades para aprender lecciones como ser más asertivo, centrarse en uno mismo para luego poder ayudar a los demás, trabajar por vocación y no sólo por dinero, o no tener miedo de no ser querido, por poner algunos ejemplos.
Lo ideal es que nos hagamos conscientes sin más de que esto es así en cuanto nos exponemos a alguna adversidad, pero esto no suele suceder porque, debido a nuestros miedos más profundos, no nos damos cuenta. Consecuentemente, aparecen los primeros problemas, y surgen a nivel de psique y de las emociones. Nos deprimimos, tenemos ataques de ansiedad, insomnio, nos mostramos irritados, sufrimos estrés, etc.
Si a pesar de estas señales de que algo va mal en nuestras vidas y que nos indican que debemos prestar más atención a nuestro interior para resolver miedos y tensiones pendientes, no nos enfrentamos a nosotros mismos, entonces los problemas pueden volverse más físicos, al mantener la tensión de la resistencia.
Así pues, empiezan los problemas más físicos, desde enfermedades, a accidentes, a pérdidas o separaciones. Estas bofetadas que nos da la vida están dirigidas a que dejemos de resistir nuestro cambio interior. Hay quienes entonces cambian el "chip" y por tanto, su visión de la vida. Pero hay quien no, y termina cayendo en una espiral de desgracias y enfermedades; y todo por miedo a perder algo -en el fondo, a morir.
Sin embargo, en la resistencia no se encuentra lo que se anhela, sino que es en el fluir cuando uno está relajado y abierto a la vida, y cuando uno se puede sentir pleno y feliz.
La medicina alopática sólo incide sobre los síntomas concretos en caso de enfermedades o traumas, y en estos casos es imprescindible, pero desatiende por completo al individuo y sus particularidades, que al fin y al cabo están en el origen del problema.
Es aquí donde las terapias naturales resultan especialmente eficaces, ya que nos sirven para abordar los problemas físicos y nuestra propia realidad antes de que la situación se complique tanto que no podamos salir de ella, o el miedo sea tan grande que nos lo impida.
¿Qué terapia sería buena para mí?
La oferta de terapias naturales es cada vez mayor y elegir puede resultar a veces difícil. No hay una fórmula única, ya que a menudo sucede que a cada individuo le va bien una terapia y un terapeuta determinado. Asimismo, muchos terapeutas no se limitan a practicar un solo método. Así pues, el éxito en la sanación está en la adecuada combinación de estos tres.
Sin embargo, a modo orientativo, podríamos decir que, en primer lugar habría que hacer un diagnóstico para conocer de qué tipo de problema se trata, tanto desde el nivel físico como psicológico, y en qué punto de evolución personal está el individuo.
La Kinesiología es una técnica practicada generalmente por osteópatas que sirve para detectar en la fase actual el componente más destacado del problema en cuestión, y ver si es metabólico, psicológico-emocional o estructural.
En caso de que predomine el problema estructural las terapias manuales serán las de elección, como la fisioterapia, la osteopatía, los masajes, la Técnica Bowen, la Terapia Craneosacral, la reflexología podal, la acupuntura, etc.
Si lo metabólico muestra la principal disfunción, se aconseja un tratamiento a base de fitoterapia, minerales, vitaminas, etc. También se pueden abordar estos problemas desde la homeopatía, la reflexología podal y la acupuntura.
Y si predomina el componente psicológico o emocional, las terapias de elección serían la psicología, las Flores de Bach o la homeopatía (especialmente la unicista), aunque la Terapia Craneosacral también resulta útil para reducir niveles de estrés y eliminar bloqueos emocionales.
Capa tras capa
Lo más habitual es que cuando se soluciona un problema se revela otro subyacente, a veces enseguida, a veces al cabo de un tiempo. Por ejemplo, un problema digestivo puede ocultar un problema de tensión abdominal, que a su vez tiene su origen en un trauma psicológico-emocional relacionado con la infancia y la relación con la madre. Por eso resulta útil que el terapeuta natural domine varias disciplinas o que trabaje en coordinación con otros terapeutas.
Estas y otras terapias naturales están disponibles en el Centro Terapéutico Mezquida (www.terapiasmezquida.com).





















