Pierre Peders (Steve Buscemi), es un corresponsal de guerra acostumbrado a cubrir acontecimientos bélicos y políticos de gran envergadura. Cuando el momento clave de cubrir el acontecimiento de su carrera es arrebatado por otro periodista igual de competente que él, a Peter le encargan entrevistar a Katya (Sienna Miller), una actriz televisiva zambullida en un rol más mediático y superficial, por lo que la labor no le agradara nada al experimentado periodista. No obstante, lo que comienza como una entrevista nada elaborada y desinteresada se acabara convirtiendo en una experiencia vital e intensa para ambos personajes.
Interview es la historia que nace de una idea simple. Un contraste entre dos personas, dos mundos, dos interpretaciones y roles sobre la vida. Pierre es el periodista riguroso, objetivo y que ha explorado los lugares y situaciones más inhóspitos de un mundo aparentemente sencillo. En su agenda se interpone el objetivo de entrevistar a Katia; explosiva y atractiva actriz de series comerciales cuyo momento cumbre la enmarca justo en el estereotipo que Pierre detesta; la ingenuidad humana del éxito fácil y perecedero.
La falta de preparación informativa sobre la profesión de Katia por parte de un periodista más pendiente de poder cubrir un conflicto político en Washington, será el detonante para el inicio de un viaje por las verdaderas emociones, ideas y debilidades de ambos personajes, el cual nos conducirá a la moraleja del filme: nunca se sabe cómo es una persona hasta que se la conoce de verdad.
El espectador que aprecia las historias sobre relaciones humanas, siente curiosidad por saber cómo el director desarrollará el encuentro de sus personajes hasta llegar a dicha moraleja, pero, lamentablemente, en el camino se quedará bastante decepcionado.
Es cierto que Steve Buscemi, pese a la doble concentración que requiere interpretar y dirigirse al mismo tiempo, logra decir muchas cosas, con la ayuda de un entretenido e intenso diálogo periodista-entrevistada, en una historia que se desarrolla solamente en dos escenarios y que por tanto no ha requerido demasiada labor de producción. No obstante, convertir una relación entre personas diferentes en un tú a tú lleno de complicidad, contado siempre de una manera que parezca natural y creíble, es una tarea difícil para un director con pocas películas a sus espaldas.
La torpeza de Steve radica en la transición entre distintas emociones, modos de reaccionar, y momentos, tanto amistosos como de tensión; no existe tal transición. En el momento en el que parece que la química de los personajes quiere mostrar algo en ellos dos, de repente surge el hecho o frase que supone todo lo contrario y que desconcierta al espectador.
Así, lo que el espectador concibe como lo que va a ser una encuentro aparentemente distante en el acercamiento de dos personas que se acabarán entendiendo, no hace más que fluctuar dentro de un amor-odio a veces, incluso, hasta absurdo. Todo ello cuenta con el añadido de escenas, situaciones y frases que nunca se sabe bien lo que tienen que ver con la historia.
Pese a todo, hay una cosa en la película que merece mención especial y que Steve ha sabido sacar con brillantez; un ritmo muy dinámico rico en planos y ángulos visuales que embellecen el talento y la fuerza expresiva con los que Sienna Miller mantiene la tensión del diálogo.
Además, los altibajos de la película quedan compensados con un final tan irónico como imprevisible, que hasta explica algunos de los puntos absurdos de Interview con un hecho muy simple; ambos personajes se mantienen en la entrevista jugando con su propia teatralidad para comprobar quién se cree antes las mentiras de su interlocutor. Pero, como en todo historia, siempre hay ganador...y perdedor.
Título: Interview
Dirección: Steve Buscemi
Guion original: Steve Buscemi, Theodor Holman.
Intérpretes: Sienna Miller, Steve Buscemi, Tara Elders.
Género: Comedia dramática.
Nacionalidad: USA
Por Pablo Ayala López













