Pego inicia sus Carnavales con la Baixada del Riu Bullent
08/02/2010 - 10:34
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Pego celebró el sábado pasado la Baixada del Riu Bullent, una competición divertida en la que intrépidos navegantes construyen balsas, algunas muy ingeniosas, para bajar disfrazados uno de los principales acuíferos que nutren al marjal de Pego-Oliva.

El día amaneció soleado y antes de la hora oficial de salida, vecinos de toda la comarca y de la Safor ocupaban los huecos entre cañas y huertos de naranjos al borde del Riu Bullent. Armados con bocatas, embutidos, barbacoas e incluso naranjas, miles de personas abarrotaron expectantes ambos lados del río.

A las 13h en punto, las primeras embarcaciones, o mejor dicho, objetos flotantes, tomaron la salida en el Pas de Bullentó. El reto no sólo consistía en llegar flotando a la meta, situada a unos dos kilómetros, en el paraje del Blau de Galapatar, sino además había que atravesar los numerosos obstáculos que jalonan el curso fluvial, y que principalmente consisten en pequeños puentes que atraviesan el Bullent, o columnas de otros que ya no están.

Aquí es donde la pericia ingeniera, la sencillez en el diseño o la simple fuerza bruta competían entre sí para lograr atravesar los puentes y llegar a la meta flotando. Así pues, el sábado se pudo ver a unos jóvenes, disfrazados con lencería de mujer y notablemente ebrios, sobre una gran plataforma que al primer obstáculo evidenció la falta de experiencia de los improvisados marineros, quienes no tuvieron más remedio que acudir a la fuerza bruta para superar unas columnas de cemento que estrechaban notablemente el paso, eso sí, después de muchos intentos descoordinados.

Sin embargo, otros ni siquiera superaron la prueba de la flotabilidad. Así, una de las balsas, que pretendía emular una pista de tenis, se partió en dos y perdió a uno de sus tripulantes, dejando al otro, con cara de mucho esfuerzo y agobio, intentando seguir a la deriva sobra la otra mitad inclinada, con un pie apoyado sobre una nevera atornillada, e intentando impulsarse con cuantas maderas hubiesen a su alcance, y así durante al menos un par de horas...

Los otros tenistas tuvieron más suerte con su balsa y fueron superando los obstáculos sin grandes problemas, hasta que llegaron a la altura de los huertos de naranjos, donde los espectadores quisieron sumarse al juego con lo que tuvieran a mano. A naranjazo limpio, los navegantes tuvieron que sortear un nuevo obstáculo sin perder el equilibrio.

Pero los mejores, a nuestro juicio, por el ingenio demostrado, iban en una balsa, propulsada a pedal, con lados basculantes, que permitían hacer la balsa más estrecha para pasar por las columnas. Cada uno de los cuatro navegantes tenía su posición, bien orquestada, que permitía una adecuada navegación, así como paso por los obstáculos.

La Baixada del Riu Bullent marca el inicio de los Carnavales de Pego, los más famosos de la zona y cuyo día grande tendrá lugar el próximo sábado 13. Para conmemorar el vigésimo quinto aniversario de este lúdico evento, el Ayuntamiento de Pego ha organizado una exposición audiovisual sobre la historia de esta peculiar regata que puede ser visitada hasta el 19 de febrero en el Museo de Arte Contemporáneo de la localidad.

 

 

 

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