El equipo Espíritu Aventura, compuesto por los javienses Rui Cabaço y Juanjo Llidó, tras superar el ecuador del Raid Panáfrica en el 10º puesto de la clasificación general y liderando la categoría de buggys, afronta las últimas etapas con muchas probabilidades de llevarse el triunfo final.
Tras haber recorrido más de mil kilómetros en cuatro etapas, Rui Cabaço y Juanjo Llidó siguen en carrera pese a la dureza de la prueba que se disputa durante esta semana en la franja este de Marruecos. A bordo de un buggy PGO BugRacer 500i, el equipo hispano-portugués ha conseguido sobreponerse a las adversidades y ya sólo le queda superar las últimas dos jornadas para adjudicarse la victoria en el apartado de buggys del Raid Panáfrica.
Por el momento lideran cómodamente la categoría, mientras que en la clasificación general de la Panáfrica Navegación se encuentran situados en 10º lugar. El resultado no podría ser más esperanzador para el equipo afincado en Xàbia, sobre todo si se tiene en cuenta que su vehículo es el único buggy que participa en la prueba con especificaciones estrictamente de serie, y que el piloto, Rui Cabaço, ha tenido que afrontar las etapas más duras del raid aquejado de una fuerte gastroenteritis que ha mermado sobremanera su condición física.
"Durante los dos últimos días no he parado de vomitar. Tenía el estómago totalmente descompuesto por un virus que cogí nada más llegar a Marruecos y durante el raid tenía que soportar la deshidratación, algunas décimas de fiebre y las náuseas en un terreno durísimo con etapas de más de 350 kilómetros. El primer día, incluso, nos diluvió y nos encontramos grandes barrizales que aun complicaron más las cosas", comentaba Cabaço con voz cansada a su llegada al campamento de ayer.
"Todo el sufrimiento se compensa con el comportamiento de nuestro buggy PGO y con el resultado en la clasificación. Esta prueba es mucho más selectiva de lo que la gente piensa y en muchos momentos hemos rodado a ritmos de enduro, con medias de 70 y 80 km/h, entre pedregales, ríos secos de arena y las dunas del Erg Chebbi. Sabía que el BugRacer era fiable, pero nunca hubiera imaginado lo bien que está respondiendo".
La única incidencia que ha padecido el equipo, al margen de las dolencias de Rui, ha sido la rotura del amortiguador delantero derecho por sobrecalentamiento del aceite, "aunque en la etapa del Erg Chebbi tuvimos que renunciar a pasar por algunos way points porque físicamente no hubiera aguantado", reconoce.
Cabaço y Llidó afrontarán las dos etapas de regreso al norte del país con la expectativa de mantener el liderato en su categoría y acabar entre los diez mejor clasificados. "El cansancio acumulado y el estado físico en el que he quedado me han dejado exhausto, pero siento que empiezo a reponerme, así que espero sacar fuerzas de flaqueza y llevar el PGO hasta la meta", concluye Cabaço.




















