APASA, una década dedicada a los animales abandonados
25/09/2009 - 11:11
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La sociedad protectora de animales APASA celebra su 10º aniversario con una fiesta benéfica el sábado 3 de octubre en Pinosol a las 13h. Esta asociación, que ha atendido a unos 6.500 perros desde que se fundó en 1999, invita a todos los ciudadanos a participar en este evento y anima a los amantes de los animales a echarles una mano.

 

A principios de 1999, un pequeño grupo de voluntarios comenzó a trabajar en un proyecto que, en aquel momento se antojaba poco menos que imposible: crear un centro de acogida para animales abandonados donde poder atender y buscar un nuevo hogar a los perros que vagaban por el municipio. Así nació la Asociación Protectora de Animales de San Antonio (APASA), que se encarga de gestionar la perrera municipal. Diez años más tarde unos 6.500 animales han sido atendidos por la asociación. De estos, 3744 han sido adoptados -tanto en España como en el extranjero- y 1283 fueron devueltos a sus amos.

 

Una labor importante, poco reconocida

La historia de APASA ha sido tan difícil como la de muchos de los perritos que la protectora cuida. Desde que la fundaron entre otros el veterinario José Luis Genovés y Susane Bultitude (su primera presidenta), la asociación siempre ha tenido dificultades económicas debido a que la labor que desarrolla, aunque poco reconocida socialmente en el municipio, es amplia y extensa, y además es el único refugio de animales en toda la zona que se dedica a encontrar un nuevo hogar para sus huéspedes.

Tanto es así que la perrera municipal de Xàbia ha recibido canes traídos desde Torrevieja hasta Peñíscola -aunque ahora sólo acepta a los de procedencia local-, y ha encontrado hogares para los animalitos incluso en países como Suiza y Holanda, donde los podencos -la raza más común acogida en las instalaciones- son muy apreciados por su buena naturaleza.

APASA subsiste en parte a un convenio municipal -a cambio de hacerse cargo de los animales que vagan sueltos por el municipio- de unos 46.000€, "que no cubre ni la comida de los perros", asegura José Luis Genovés, "y supone sólo un 25% de los gastos". Para colmo, esta cantidad se ha visto reducida en un 10% con motivo de la crisis.

Es por esto que APASA ha de recurrir siempre a la generosidad de los ciudadanos y de aquellas personas sensibilizadas hacia las necesidades de los perritos abandonados. De hecho, ha sido gracias a generosísimas donaciones que la protectora ha podido sobrevivir sus épocas más difíciles.

 

En su 10º aniversario, esta asociación encargada de gestionar la perrera municipal está ya más que consolidada por la calidad del servicio que presta. No sólo consigue reubicar a la mayoría de los animales que acoge, sino que además los vacuna, los trata, les inserta microchip y confeccionan todos los papeles necesarios para que los canes puedan ser adoptados en las mejores condiciones.

Asimismo, las instalaciones de la perrera, situadas en el Pla agrícola, en el camino de les Sorts, han sufrido una notable transformación, desde los cuatro cobertizos iniciales donde se hacinaban los perros, hasta el recinto actual, con 55 casetas y cercados donde los perros pueden descansar cómodamente. Sin embargo, y a pesar de que APASA no ha hecho más que crecer, recientemente el Ayuntamiento ha necesitado reducir parte de su espacio para dedicarlo al futuro ecoparque.

Este inconveniente es comprendido por APASA, que sin embargo, se queja de que su labor no es suficientemente correspondida por el Consistorio, y es que están disponibles las 24 horas del día para recoger a cualquier animal que anda suelto por el municipio. Xàbia no tiene animales abandonados por sus calles, y esta labor sorda, más la de buscar un hogar a los canes -la asociación incluso tiene un álbum de fotos de los felices perros en sus nuevos hogares-, así como la de vacunarles, tratarles y cuidarles es todo gracias a APASA. La protectora también se encarga de esterilizar a los gatos salvajes que se viven sueltos por el municipio.

 

Anécdotas tristes y felices

Durante su década de vida, APASA ha vivido muchas historias tristes y también muchas alegres con los perros. Desde canes abandonados, que son depositados en la perrera, a veces tirados por encima de la valla, como uno que sufrió la rotura de una pata, otro que tenía un cartel que ponía "mi amo no me quiere", o aquel que estaba ciego porque toda su vida la había pasado encerrado en un cubículo oscuro.

Pero también hay anécdotas esperanzadoras, como la de "bombero", abandonado en un pozo de 16m, y que fue rescatado después de cinco largas horas de esfuerzos. O la de aquel perro llevado a Suiza en adopción que se fugó de su casa. Los nuevos amos desesperados hicieron traer a la cuidadora anterior del animal, quien consiguió que el can acudiera a sus llamadas.

 

640 socios y muchos voluntarios

Pero APASA no podría funcionar sin la ayuda de sus 640 socios -de los que 140 son miembros activos y voluntarios-, y es que además de las cinco personas que trabajan allí como fijas y el veterinario que presta sus servicios, son muchos los voluntarios que prestan parte de su tiempo libre para echar una mano en las labores de limpieza, o simplemente, para pasear a los canes.

La mayoría de los socios de la protectora son extranjeros, tanto residentes en Xàbia como en otros países de la Unión Europea, y APASA es consciente de lo poco conocida que es la importantísima labor que lleva a cabo entre los españoles. Sin embargo, como explica Sergio Salvador, colaborador de la asociación, como cada vez son más las personas que cuentan con mascotas, la sensibilización hacia la labor que se desarrolla en la perrera municipal va en aumento.

En este sentido, la protectora invita a todos los ciudadanos a conocer el centro de acogida de APASA en el camí les Sorts, y comprueben de primera mano el servicio que allí se presta, una labor que en el fondo es un motivo de orgullo más para los ciudadanos, debido a la calidad y organización del mismo.

 

Fiesta benéfica en Pinosol

El próximo sábado 3 de octubre, APASA organizará en el Parque Pinosol una fiesta benéfica, que se celebrará a partir de las 13h, con barbacoa y pasteles. Los fondos que se recauden de las ventas se destinarán a sufragar los cuidados de los animales del refugio. Por este motivo, APASA invita a todos los amantes de los animales a participar en este evento.

 

Cómo ayudar a APASA

Quienes quieran colaborar con APASA, pueden hacerlo de varias formas. En primer lugar, existe la posibilidad de ofrecer ayuda económica, convirtiéndose en socios de la protectora por la cantidad de 20€ al año; o, si lo prefieren, también pueden convertirse en patrocinadores de la asociación, apadrinando a un can por 25€ al mes. O si se prefiere, se puede realizar un donativo.

Además, no sólo pueden colaborar con su apoyo económico. También existe la posibilidad de compartir con el resto de voluntarios diversas actividades en el refugio, como pasear a los perros, acogerlos en casa o acompañar a los animales en los viajes a sus lugares de adopción. Finalmente, hay que recordar que APASA dispone de una tienda de objetos de segunda mano, situada en Jávea Park (Avda. del Pla, 129), cuyos beneficios también van dirigidos a sufragar los gastos del refugio.

 

nfo@apasa-javea. org.

 

 

 

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