Las viviendas construidas sobre los acantilados del Cabo la Nao vuelven a ser noticia. En esta ocasión, una terraza acristalada y dos piscinas se han visto afectadas por un desprendimiento de tierras, ocurridos el fin de semana pasado a causa de las abundantes lluvias.
Pero esta vez el susto se lo han llevado una pareja de alemanes que, minutos antes de desplomarse la terraza de la vivienda que estaban alquilando, habían estado en esa parte de la vivienda tomando el sol.
Afortunadamente, no ha habido que lamentar daños personales, aunque sí materiales, y es que se han visto afectadas dos piscinas, además de la mencionada terraza. El Ayuntamiento también ha procedido a precintar la zona y ordenará la demolición inmediata de las infraestructuras con riesgo de caer al mar, obra que deberá correr a cargo de los propietarios de las viviendas.
Esta zona del Cabo la Nao, que se puede observar desde el Cap Negre, está densamente poblada de chalets, algunos de los cuales se asoman literalmente al mar desde los acantilados. Sin embargo, estas viviendas están construidas sobre gleba, un sedimento muy sensible al agua, y arcillas, que a su vez están compactadas sobre roca kárstica. En definitiva, superficies muy inestables.
Una vecina alemana que pasa temporadas en Xàbia desde 1973 comentó que no le sorprende que los chalets se caigan al mar, ya que en los acantilados la tierra siempre ha sido inestable. Lo que le sorprende es que se construyan y compren casas en esos lugares. "Pero bueno, nosotros cuando compramos nuestra casa dijeron que estaría rodeado de zona verde, y mira ahora...", comenta con resignación.



















