Hace ahora algo menos de cuatro años, el portavoz del PSPV, Rafa Bas, anunció en una rueda de prensa que el recién elegido presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero se había interesado por las continuas denuncias de abandono que realizaban los comerciantes del Arenal: recuerdo el titular de algún periódico, "Zapatero se interesa por los comerciantes del Arenal", y en él el mismo Bas se refería a una supuesta llamada realizada desde Moncloa a la subdelegación del gobierno en Alicante para que le comentaran qué pasaba en el núcleo turístico por excelencia de Xàbia.
Pues bien, han pasado esos cuatro años, y pese al cambio en el equipo de gobierno local (uno tras la moción y otro tras la elecciones locales), las inversiones en el Arenal han sido ridículas. Ha sido un partido de la oposición el que consiguiera que el equipo de gobierno incluyera en sus presupuestos una cantidad para hacer algunos arreglos: que se puede hacer con 120.000 euros, bastante más de lo que se hacía antes, desde cuando Bas estaba en la oposición y denunciaba que los presupuestos recogían una barandilla o la compra de palmeras para la playa, y hasta hoy cuando él mismo elabora esos presupuestos.
Eduardo Monfort es alcalde desde noviembre de 2005 y no ha considerado invertir en mejoras en el entorno del Arenal, hasta que vio comprometido sacar adelante sus presupuestos de 2008, y a última hora y en camarilla, decidió apoyar la moción de los arreglitos en el tercer núcleo poblacional de Xàbia.
Y ahora, y gracias al Fondo Estatal de Inversión Local, que asigna a la población 5,3 millones de euros, se acuerda de que desde hace mucho tiempo los presupuestos municipales han maltratado al Arenal.
La pregunta que dejo en el aire es si el millón de euros que se destina a las necesarias rotondas y otra serie de actuaciones allí se habrían hecho si Zapatero no hubiera sacado de la hucha del déficit público esos fondos. O lo que es lo mismo, si el equipo de gobierno sigue creyendo que al sur del Gorgos no hay nadie más.





















