El alcalde de Xàbia apareció de repente ayer diciendo que ya hacía nada más y nada menos que seis días que firmó la reducción del sueldo de los órganos de gobierno, sin embargo yo que creo que lo firmó ayer a remolque de Nueva Jávea, porque cuando lo firmó ni lo anunció públicamente, ni su gabinete de prensa hizo un comunicado, y porque ni siquiera lo presentó en el pleno del Ayuntamiento del día 28 para obtener el respaldo unánime de toda la corporación.
Este anuncio se ha producido tras desayunarse ayer Monfort con los titulares de prensa diciendo que los órganos de gobierno de Xàbia cobraban 700.000 euros y que el portavoz de Nueva Jávea, Paco Catalá, aseguraba que debían despedir a todos los concejales y cargos de confianza "incluidos nosotros".
Monfort enrabietado saltó con su gabinete de prensa a recordarle a NJ que el Ayuntamiento le paga una persona liberada y que puso el grito en el cielo "de puertas adentro" cuando se retiró la subvención a los grupos -cada trimestre el Ayuntamiento pagaba una cantidad a los partidos con representación municipal-. Sin embargo, se olvidó de otros cargos de confianza que ejercen funciones en el Ayuntamiento (prensa, protocolo, fiestas - y eso, pese a la cantidad de fiestas que hay en este pueblos- , relaciones con los residentes -por no decir captación de residentes- o dos colaboradores de servicios -cuyas funciones no se sabe cuales son), y centró sus iras en los secretarios de grupo municipal.
Todos ellos cobran algo más de 22.000 euros anuales, y se les paga productividad según el criterio del alcalde, que a la sazón es el concejal de personal.
Dice el alcalde que lo hizo el 27 de mayo, pero nadie se enteró. Si se hubiera querido poner la medalla de la reducción de costes, su gabinete de prensa se habría encargado de darle la suficiente publicidad a la noticia. Habría salido en todos los medios y habría llenado mucho papel -incluso en aquellos en los que no se gasta ni un euro en publicidad-. También incluso podía haberlo presentado en el pleno ordinario de mayo. Sin embargo, no lo hizo, él quería ponerse la medalla, pero ya se la había puesto otro.





















