Ayer estuve paseando por el Arenal y pude comprobar la manga ancha y todo lo que se pueda decir de los propietarios de los negocios que allí desarrollan su actividad. No tienen suficiente con las terrazas cerradas construidas sobre suelo público, sino que ahora ocupan con sillas y mesas partes de ese paseo, y como nos descuidemos tenemos el paseo del Arenal como el de Marina Española.
Los comerciantes le han tomado el pelo al Ayuntamiento, ya que pese a tener que cumplir un derribo de una terraza (la única que no es de piedra), el resto de negocios no sólo tienen cerramientos de piedra, sino que algunos encima han elevado la cota y son incluso más altos que el resto. Por no hablar de las mesitas que en principio son solo 3 o 4 cuatro, pero que dentro de poco serán 6 y al otro serán 10. El funcionamiento es igual al del chiringuito, primero pongo tres, luego cinco y si vienen las quito.
Aquí no pasa, la situación de limbo legal de las terrazas por parte del Ayuntamiento, la falta de iniciativa de este equipo de gobierno que no tomará ninguna medida hasta que un juez -véase terraza del President- o una administración superior -véase multas de los chiringuitos- le obliguen, permiten que los dueños de estos negocios escampen sus mesitas por el paseo del Arenal.
La foto es de un restaurante de toda la vida del paseo del Arenal. Cuatro mesas colocadas en perpendicular al paseo y con sus respectivas 10 sillas para que los clientes estén bien anchitos.
Supongo que todo pasa por compatibilizar el uso en verano y en invierno y tener en cuenta que el Arenal es el centro turístico de Xàbia, y que por eso mismo precisa de una regulación especial. Pero llegan elecciones y no creo que la concejala del Arenal se plantee ahora crear la citada normativa. ¿Por cierto, ha hecho algo esta persona como edil delegado para el Arenal?.





















