Maquillaje a Don Vicente
03/02/2010 - 16:45 Escrito por El Cojo Crítico
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El re-registro de la iglesia de San Bartolomé a nombre de la parroquia de Xàbia, con Don Vicente Gelabert -contra quien no tengo nada- al frente, parece una operación de maquillaje orquestada por el actual Obispo, Carlos Osoro, a cuenta de la contestación social que ha tenido la polémica inscripción por parte del arzobispado de la iglesia a su nombre, realizada con premeditación y alevosía durante el mes de julio pasado.

Todo el proceso ha sido bastante oscuro, y de ello dio cuenta el propio alcalde, que pese a almorzar todos los días con Don Vicente, dijo que nada sabía del mismo, como señalaban en algunos foros de internet algunos vecinos. Igual de oscuro han sido las reuniones que han mantenido con el experto Manuel Ortells, que debía hacer un informe jurídico del que nada se sabe.

En ese documento, cuyo coste desconocemos -aunque se habla de unos 15.000€ por cada uno que elabora-, el abogado dictaminará y el Ayuntamiento seguirá o no las indicaciones que le recomiende éste.

Y mientras, como recoge XAD, la gente afín a la iglesia se ha encargado de difundir que el templo vuelve a estar en manos del pueblo, aunque sea a nombre de la parroquia de Don Vicente. Y también, ahora seguirán limpiando la iglesia las 3 señoras de Xàbia y seguiremos viendo como chorrea el techo cuando llueve, porque la Generalitat sigue sin iniciar las obras de rehabilitación. ¿volverán a poner un cartel en las elecciones de 2011?.

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Comentarios (1)enviar comentario enviar comentario
1 | notredame 06/02/2010 10:05
¿Os acordais de Don Camilo y Pepone?... Fueron unos personajes creados por el escritor italiano Giovanni Guareschi, en una serie de cuentos llenos de humor e ironia. ¿Os los imaginais discutiendo y llegando a las manos como lo hacian en la serie de cuentos? ¿A que no? Y es que lo que se lleva ahora no es el monumento nacional más emblemático del Casco Antiguo. Lo que mola son las murallas de las Rondas y los molinos de la Plana. Bufetes de abogados y acaloradas discusiones almorzando... Y el Don... Y una Iglesia extraordinaria, única en su género, bellísima, calléndose a trocitos... sobre un granito espantoso...