El jueves pasado los concejales del equipo de gobierno decidieron celebrar una cena de Navidad con todos los ediles, en un encuentro informal que duró hasta altas horas de la madrugada para algunos. La invitación abierta a todos los grupos políticos fue aceptada por todos menos uno.
No voy a poner aquí los detalles de lo que tomaron, sólo decir que el menú fue de 25 euros, cada uno pagó lo suyo, y que los que no asistieron fueron los de Bloc. Desconozco las causas, pero se me viene a la cabeza que ellos son de otra generación.
Una generación de políticos prehistoricos de este pueblo que accedieron al cargo con la democracia, y cuyo ciclo ya está cerca del final. Como decía aquel anuncio de insecticida, nacen, crecen, se reproducen y mueren (no me mal intepreten).
Ahí quedaron las tres sillas vacías del Bloc, mientras que los demás concejales se mezclaron entre sí como compañeros que son, independientemente de sus recinllas políticas. ¿Tan personal se toma el Bloc la política como para no saber disntiguirla del hecho de que todos somos ciudadanos y humanos, independientemente de nuestra ideología?
Aquí os dejo la foto.





















