Los líos de Amjasa son continuos. Cuando no son denuncias por exceso de trabajo, son denuncias por presuntos tratos de favor a empresas promotoras determinadas. Lo cierto es que el día que tengamos una noticia positiva de Amjasa tendremos que salir todos a la calle para alabar a su máximo responsable. Algo está pasando ahí dentro, y debe ser muy malo, porque no nos cuentan nada.
El PSOE sacó a relucir el supuesto trato de favor de Amjasa a la promotora de la urbanización Villes del Vent. Se trata de Desarrollo Comercial de Cansalades (DCC) que dejó por los problemas financieros de pagar la luz de una bomba impulsora. Por ello, el concejal de aguas decidió para "no poner en peligro el suministro hídrico", instalar un generador de Amjasa. Hasta ahí puede tener una cierta lógica todo el asunto, pero no lo tiene cuando los impagos se prolongan durante cinco meses, y claro... al enterarse el alcalde, éste decidió cortar de raíz el asunto.
Monfort fue el que, allá por verano de 2004, cuando aún estaba en la oposición, denunció que la promotora iba a vender al consistorio 34 parcelas que valdrían 5 millones de euros a un precio irrisorio (creo que fue una palabra similar) . Entonces se montó el pitote que culminó con aquella sesión plenaria el 30 de diciembre en la que se puso de manifiesto que Enrique Bas ya no controlaba urbanismo, ya que Don Manuel hizo por su cuenta un informe sobre la urbanización y los convenios con el Ayuntamiento.
Las casas de Villes del Vent se construyeron y la justicia terminó por validar el convenio firmado entre el ex alcalde Juan Moragues y DCC, con accionistas como La Nao, o ilustres valencianos afincados en Xàbia, como el cuñado de Rita Barberá entre otros, y sede social en un edificio modernista de la plaza del ayuntamiento de Valencia.
Volviendo a Amjasa, la empresa necesita un profundo cambio de aires. No sé si la solución es despedir a toda la directiva, o que entre la hija de un político y promotor de Xàbia -con amplia experiencia en empresas del sector- pero lo que si es cierto que urge acometer ese cambio. Elaborar un plan estratégico, buscar si hace falta un socio tecnológico (que con una participación minoritaria) que aporte la experiencia necesaria para enderezar el rumbo. O simplemente es que los dinosaurios de la política de Xàbia no crean que Amjasa es el cortijo para colocar a la gente que no es concejal y que sabe de dirigirla lo que yo de leyes o de procedimientos administrativos, y quieran que la empresa muera para venderla al mejor postor.
Y esta semana hay junta general de accionistas.




















Lo material con dinero se arregla, pero el daño moral que se está haciendo a esos trabajadores es denigrante e irreparable.