El curiosos sistema de galardones británicos
Dos veces al año en Londres, en el día de Año Nuevo y durante el cumpleaños oficial de la Reina (tiene dos aniversarios, el 21 de abril, que es cuando nació, y una celebración oficial que se celebra un sábado de junio), una muy ansiada lista de honores es publicada por Palacio. Un seleccionado grupo de celebridades, hombres de negocio, profesionales y ciudadanos de todo tipo son reconocidos por sus variadas contribuciones a la sociedad en nombre de un Imperio que ya no existe.
Hay diferentes tipos de honores. Algunos datan de un pasado lejano. Otros son para profesiones determinadas. Pero los honores que acaparan la mayor atención pública son aquellos incluidos en la categoría de “The Most Excellent Order of the British Empire” (La Más Excelente Orden del Imperio Británico). Estos on, de mayor a menor importancia, Knight/Dame of the Grand Cross of the British Empire -Caballero/Dama de la Gran Cruz del Imperio Británico- (GBE); Knight/Dame Commander of the British Empire –Caballero/Dama Comandante del Imperio Británico- (KBE o DBE); Commander of the British Empire –Comandante de Imperio Británico- (CBE); Officer of the British Empire –Oficial de Imperio Británico- (OBE); y Member of the British Empire –Miembro del Imperio Británico (MBE).
Estos nombres suenan grandiosos y antiguos, pero en realidad esta serie de honores se instituyó hace sólo 90 años, en 1917, al final de la Primera Guerra Mundial. En aquel tiempo, el Rey Jorge V buscaba una forma de reconocimiento para los esfuerzos y logros de personas comunes durante la guerra.
Así, ninguno de estos títulos contiene ningún tipo de significado político para quien los posee. Son únicamente reconocimientos públicos. La única manera de obtener poder político sin ser elegido es ser nombrado “Life Peer”, título que hace alusión a que el honrado es uno más en la Cámara de los Lores, donde poseería un asiento vitalicio. Pero esta es otra historia que hace poco fue sonada por el escándalo de presuntas compras de estos títulos.
Así es cómo funciona la Orden del Imperio Británico. Cualquier persona puede nominar a alguien para recibir este honor, aunque es mejor que la recomendación provenga de un grupo o asociación que conozca bien la contribución a la sociedad del nominado. A continuación se realiza in proceso de selección por parte de varios comités de políticos y funcionarios.
Los nombres elegidos son valorados por Ministros competentes para su aprobación, y finalmente la lista se traslada a la Reina. No existe ningún criterio para distinguir entre aquellos que se merecen el título de Caballero o los que sólo serán MBEs, aunque el número de Caballeros es limitado. En caso de ser seleccionado, el elegido deberá ir al Palacio de Buckingham para recibir el honor de manos de la Reina o algún otro miembro de la Familia Real en una Ceremonia de Investidura específica.
El proceso de selección es totalmente antidemocrático. A menudo existen controversias sobre la lista de nominados, especialmente cuando se trata de famosos actres o deportistas. En el 2005 la selección inglesa de cricket recibió el OBE por derrotar a Australia en el campeonato de “The Ashes”. A muchos les pareció frívolo honrar a un equipo por sólo un triunfo deportivo. De todas formas, hay que mencionar que rara vez Inglaterra acostumbra a batir a los australianos en cualquier tipo de deportes. Este resultó ser un momento de gran orgullo nacional, aunque duró poco la alegría ya que en la siguiente competición, los “Aussies” derrotaron a los ingleses 5 a 0.
Estrellas de pop envejecidas como Mick Jagger y Paul McCartney han sido nombrados Caballeros (deben ser presentado como “Sir Mick” o “Sir Paul”, y nunca como “Sir Jagger” o “Sir McCartney”). También Sting ha recibido el título de Caballero. Las mujeres reciben el título de Dama, en lugar de Caballero, como en los casos de la Dama Judy Dench y la Dama Helen Mirren.
Pero todas las celebridades se sienten alagadas por recibir este homor. Sean Connery rechazó el título de Caballero –muy a pesar de la vergüencza del “establishment”- porque es miembro del Partido Nacional Escocés, que defiende la independencia del Reino Unido.
Se han dado casos en los que el galardonado ha perdido su título. Un ejemplo famoso lo constituye Kim Philby, un miembro de la Inteligencia Inglesa que fue descubierto com agente de doble para la Unión Soviética.
No es necesario vivir o trabajar en el Reino Unido para recibir estos honores. Hay una lista especial de “Servicio diplomáticos y del extranjero”. Por lo menos dos residentes en Xàbia han recibido un honor por su trabajo solidario en la Marina Alta. En el año 2000, Elizabeth Homewood recibió el MBE por su trabajo en la creación de la asociación sin ánimo de lucro “Help” (www.helpofdenia.com), y en el 2005, Jackie Phillips recibió un MBE por su trabajo de apoyo a las personas afectadas por cáncer a través de MABS (Marina Alta Breast Cancer Support Group; www.myvicinity.co.uk/Campello/MABS).
Ni siquiera es necesario ser británico para recibir un honor. En el 2005 Bill Gates recibió la nominación de “Caballero Honorario” (KBE) por su contribución a la iniciativa privada del Reino Unido y su lucha contra la pobreza a nivel mundial. Ya que es un ciudadano de los Estados Unidos no puede recibir el honor completo, por lo que no le podemos llamar “Sir Bill”. Sin embargo, sí puede poner las letras KBE a continuación de su nombre. Si Bill quiere convertirse en un verdadero Caballero, sólo tiene que cambiar su nacionalidad a la de cualquier país que tenga a la Reina Isabel II como Cabeza de Estado (Canadá, Australia, Barbados..., hay hasta 16 países de donde elegir).
Aunque el Sistema británico de Honores resulta pintoresco, anacronsítico, ilógico y poco democrático, por lo menos facilita que hasta las personas de origen más humilde puedan ser distinguidos por su servicio a la sociedad. En el 2006, Stella Muncaster, conocida cariñosamente como “Lollypop Lady” of West Drayton (un pequeño pueblo al oeste de Londres) recibió un MBE. Durante 38 años trabajó como guía urbana para ayudar a los niños a cruzar la calle en su camino al colegio. La citación en la lista de honor en el cumpleaños de la Reina rezaba: “Stella es una parte íntegra la vida escolar y supone un fenomenal ejemplo a la comunidad local a través de su destacado servicio al público”.
¡Enhorabuena Stella Muncaster (MBE)!















