La tierra de mis antepasados - ¡y no es Inglaterra!
24/12/2008 - 22:17
   imprimir  enviar a un amigo   disminuir tamaño de letra aumentar tamaño de letra  

curre frecuentemente que cuando oigo a gente hablar sobre Inglaterra y los ingleses, en realidad se refieren a Gran Bretaña, y a los habitantes del Reino Unido. En realidad, Inglaterra es sólo uno de los países de la unión de cuatro reinos, cada uno con sus propias y orgullosas tradiciones e idiomas. A lo largo de los siglos, la lengua y cultura de uno de ellos, Inglaterra, ha predominado, pero eso no quiere decir que las lenguas y el orgullo histórico de Irlanda, Escocia y Gales han desaparecido.

Soy galesa, nací en Gales, y mis padres, por ambas partes, son galeses. Sin embargo, eso no me hace menos británica en cuanto a nacionalidad, ni disminuye mi orgullo por Gran Bretaña. Lo que definitivamente no soy es inglesa, y esto es lo que encuentro difícil explicar, no sólo a gente de otros países, sino también a algunos ingleses.

Para mí, las diferentes características de las cuatro naciones son una fuente de riqueza, y añaden, en vez de restar, a la nación entera que hoy se denomina el Reino Unido.

Gales, Escocia e Irlanda son países celtas, mientras que Inglaterra es anglo-sajona, con fuertes raíces normandas. De hecho, estos celtas eran los británicos originales, así que me gustaría explicar algo sobre Gales, para ilustrar cuán diferente es de Inglaterra.

 

El ancestral país de Gales, o Cymru, como se llama en galés, ha sido habitado por humanos modernos desde hace por lo menos 29.000 años, y de forma estable desde el final de la última glaciación, alrededor del 9.000 a.c. Tribus celtas de Europa llegaron a las islas británicas alrededor del 500-100 a.c., y se instalaron a lo largo de los lugares que habitó el hombre en la Edad de Hierro.

Su lenguaje, que fue la base del galés moderno, es el más antiguo de Gran Bretaña, datando de hace posiblemente unos 4.000 años. Las invasiones romanas y sajonas, empujaron a los británicos originales hacia las tierras de Gales, donde se convirtieron en el pueblo galés.

El galés es similar al "bretón", la lengua celta que se habla en la Galia (o pequeña Bretaña), al noroeste de Francia, así como al córnico, el idioma hablado en gran parte del oeste de Inglaterra.

 

Galicia, al noroeste de España, junto con Irlanda, Escocia, la Isla de Man, Gales, Cornualles y Bretaña conforman las naciones celtas que regularmente se unen para compartir su música, bailes, poesía y películas. Creo que esta característica internacional, con gentes de estos países que visitan frecuentemente, es lo que da a Gales su sentimiento de bienvenida -una de las canciones más famosas de Gales se llama, "Siempre tenderemos una bienvenida en las colinas".

Otro factor en este rasgo internacional es la solidaridad entre los mineros galeses y los trabajadores de otros países. Por ejemplo, Nelson Mandela es un ciudadano adoptivo de Cardiff, y mucho de los Brigadistas Internacionales de la Guerra Civil española fueron galeses.

Gales siempre ha sido un país pobre con una clase trabajadora grande, una clase media en proporción pequeña, y terratenientes ingleses que viven fuera. Desde que se cerraron las minas en los '80 y decayó la industria del hierro, el desempleo ha sido de los más altos de Gran Bretaña. En los valles al sur de Gales, hay ya tres generaciones en las que ningún miembro ha tenido un trabajo fijo, y la esperanza de que los jóvenes acaben su formación académica son muy bajas, sin embargo, un fuerte sentimiento de pertenecer a la tierra, o de miedo al desconocido, retiene a estas personas.

En total no hay muchos galeses que han emigrado en tiempos de penurias para encontrar trabajos, en contraste con Escocia e Irlanda, de donde enormes cantidades de paisanos emigraron a los Estados Unidos, Canadá y Australia. La única gran comunidad galesa fuera del país está en la Patagonia, en Argentina, donde la gente aún habla galés, además de español.

Hoy en día, el idioma galés florece y escuelas de línea galesa son muy demandadas -hay un cierto paralelismo con la enseñanza en valenciano. Pero no fue siempre así,  y hubo un tiempo cuando el idioma galés era castigado. Mi tía abuela recuerda que le pegaban con una regla si en el colegio hablaban en galés.

Desde los años '70 el galés se ha promovido de forma activa, y todos los documentos oficiales son bilingües, así como los nombres de las calles.

Uno de los eventos más importantes fue la creación de una televisión en el idioma galés, tan importante para la imagen propia de Gales. Esto también fue una de las claves en la promoción del idioma, tanto por los programas emitidos, como por los puestos de trabajo que la televisión creó.

Gales, junto con Escocia, ahora tiene su propio parlamento, y ha podido crear su propia política, especialmente en el ámbito social, que es significativamente diferente de la de Inglaterra.

Existe un movimiento, proveniente principalmente de los partidos nacionales, para una mayor autonomía de Gales, y por la independencia de Escocia, aunque la mayoría se oponen a estas ideas. Será interesante comprobar qué efecto tendrá la crisis económica. Llevarán a una mayor independencia los tiempos difíciles, o llevarán a una cooperación más próxima entre los países, incluyendo una posible entrada de Gran Bretaña a la eurozona. Éste parece el futuro más sensato. Sólo el tiempo dirá.

 

por Nina Davis

 

  imprimir imprimir  mostrar en pdf mostrar en pdf  enviar a un amigo enviar a un amigo
favoritos  facebook  twitter  del.icio.us  digg it!  meneame