Té, la bebida no oficial del Reino Unido
26/11/2008 - 16:22
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Siempre me ha aparecido curioso que la bebida caliente predilecta de la mayor parte de Europa sea el café, mientras que la de Gran Bretaña es el té. Bebemos alrededor de 165 millones de tazas al día (y eso sin contar los millones de británicos que viven por el mundo). El té se bebe a cualquier hora del día, a veces todo el día. Hay una canción de los años 20 que dice:

Me gusta una buena taza de té en la mañana
Para comenzar el día
Y a las once y media
Pues mi idea del cielo
Es una buena taza de té
Me gusta una buena taza de té con mi cena
Y una buena taza de té con mi té
Y cuando llega la hora de dormir
Hay mucho qué decir
Sobre una buena taza de té


En la séptima línea de esta canción, la palabra “té” describe dos cosas. Primero, la bebida, y segundo, una comida por la noche. Hay muchas variaciones del “té” como comida. El más conocido es el “té de las cinco”, que consiste en una comida ligera con té, pasteles y sándwiches pequeños, que se toma entre las 16:30 y las 17h, y equivale a la merienda española.

Otros prefieren el “High Tea” o “té alto“, que es similar, pero con el añadido de viandas frías. Se toma más tarde, sobre las 18h. Se llama “alto” porque se toma en la mesa de comedor en vez de sobre la del salón, más bajita. Asimismo, el uso de la palabra “té” para describir la cena es común en el norte de Inglaterra y en Gales.

El té era una bebida popular en Francia y Holanda antes de que lo fuera en Inglaterra. Fue introducido en la corte inglesa en siglo XVII por la princesa portuguesa Caterina de Braganza, consorte del Rey Carlos II de Inglaterra. Gradualmente, el té reemplazó la cerveza como la bebida nacional. El comercio del té con la India y China ayudó a convertir a la Compañía British East India (1600-1874) en la multinacional más poderosa de la historia del mundo.

El té ahora es bebido por personas de todos los estratos sociales, desde la Reina en su palacio con sus finas tazas de porcelana china, hasta el trabajador manual con su grande y pesada jarra y su té poderoso. Los inmigrantes irlandeses conocidos como “Navvies”, quienes fueron la mano de obra que construyó gran parte de las infraestructuras inglesas durante el siglo XIX, insistían en que su té debería estar lo suficientemente fuerte como para que un ratón se pueda pasear sobre él.

Un “descanso para el té” es un término utilizado habitualmente para el derecho legal de los trabajadores a tomar descansos breves durante el día laboral.

Si visitas un hogar británico, seguramente el anfitrión irá a “colocar una tetera” para hervir un té, aunque actualmente puede que te pregunten si prefieres café. ¡Pero no te fíes del café! Seguramente será instantáneo, y si te lo sirven con leche, ésta estará fría, y el café tendrá un sabor parecido al del agua de fregar.

Para una mujer, una de las ventajas de estar casada con un británico es que cada mañana te despertará con una buena taza de té, a veces acompañada de una galleta digestiva (aunque hay que admitir que el marido británico medio de normal sólo se mete en la cocina para fregar algún plato). Pero si ha tenido una buena educación, sabrá como hacer una buena “cuppa” (pronunciado “kapa”) -forma abreviada para hablar de una taza de té.

Noventa por cien del té que se bebe en el Reino Unido se consume en casa. La gente raramente bebe té en el bar o en el restaurante, aunque sí que existen algunas “Casas de Té”, como “Betty’s Tea Rooms” en Yorkshire (al norte de Inglaterra), muy populares aunque algo caras, donde se puede disfrutar de té y pasteles por la tarde, servido según el estilo más tradicional, como aparece en la serie de televisión sobre Miss Marple de Agatha Christie.

Beber té tiene efectos profundos en lugares inesperados. El ingeniero en la cabina de control de la estación nacional de energía británica tiene una televisión sintonizada a la BBC. Varias veces a la semana observa atentamente un programa muy popular llamado “Eastenders“, que lleva años en antena y versa sobre la vida de gente corriente en Londres. No lo hace para entretenerse, sino para saber el momento exacto en que termina el capítulo. Entonces actúa rápidamente, activando interruptores para abastecer la red con más electricidad, importando energía desde Francia, y poniendo en marcha estaciones eléctricas.

Todo esto es para poder alcanzar la repentina demanda de electricidad creada por la conexión simultánea de millones de teteras eléctricas en hogares por todo lo largo y ancho del Reino Unido. Aparentemente este fenómeno es exclusivamente británico.

La taza perfecta de té
La taza de té perfecta debe hacerse en una tetera. Primero se ha de calentar la tetera con agua caliente, y luego vaciarla. Luego hay que añadir una cuchara de té (o una bolsa) por persona, y verter agua recién hervida. Nunca se debe usar agua que ya ha sido hervida, porque hervir quita el oxígeno y da un sabor metálico. Dejar reposar durante 3 a 5 minutos, echar un poco de leche en una taza, y luego verter el té. La leche siempre debe ir primero en la taza.

por Chris Betterton Jones

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