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El Club Taurons de Xàbia participó en la concentración de motos "Los Mayos" de Alhama Murcia, celebrado entre el 23 y 25 de abril, donde recibió el premio por ser el club más numeroso, con 45 participantes.

Paisaje desde el coche en Dijon

Lucía Ronda, periodista de Las Provincias y vecina de Xàbia, se encontraba de vacaciones en Holanda cuando se enteró de que la erupción del volcán islandés había obligado a cancelar los vuelos de toda Europa. 

El miércoles 7 de enero el argentino Gustavo Cieslar (33) y la alemana Elke Pahl (32) completaron una travesía de 5 años a través de 40 países y 5 continentes, sobre dos pequeñas motocicletas de 125cc, que se había iniciado con el objetivo de visitar al hermano de aquel en la ciudad australiana de Brisbane.

...y por la diversión

En un principio todo empezó con la celebración del 60º cumpleaños de Trish, quien quería cumplir su sueño de hacer rápel en el Barranc de l'Infern. No hizo falta insistir demasiado para que otras cuatro amigas nos uniéramos a ella, y así contratamos una excursión guiada en Tururac.

Aesta, empresa de servicios turísticos afincada en Parcent, organiza para el domingo 14 de diciembre una ruta de senderismo por el Camino de los Moriscos, entre la Vall de la Gallinera y la Vall d’Alcalà. Se trata de una sencilla y corta excursión de apenas un par de horas, por un precioso camino con espectaculares vistas que, durante muchos años fue la única manera que los habitantes de la zona tenían para pasar de un valle a otro.


JAVEA – CERDEÑA - JAVEA
Tripulación: Batit (capitán), Imma (sirena a bordo), Ximo (el contable), Paco (dijey a bordo) y Paquitín, Inés (enfermera a bordo), Lola (psicóloga a bordo), Encarna (la pescadora), Ángela (la benjamín a bordo), Luis (escribidor a bordo) y Guillem (tripulante nº11)

A las trece y treinta del sábado 1 de septiembre de 2007, después de una larga espera, dejábamos atrás la escollera del Puerto de Denia. En el cielo despejado se veía un poco de calima. La mayor parte de la tripulación nos esperaba en el muelle de Jávea con todo por cargar. Equipajes y provisiones entre los que abundaban paquetes de botellas de agua (diez tripulantes de ida, once de vuelta).

La geografía de la costa del Mar Egeo posee unas condiciones ideales para la navegación a vela. El litoral es abrupto y está lleno de calas y cuevas. El mar está salpicado de islas de todos los tamaños que distan unas de otras sólo una o dos horas de navegación, donde hay numerosos fondeos resguardados, permitiendo a los navegantes echar ancla y darse una vuelta por tierra. Da tiempo pasar el día explorando el interior de las islas y luego partir hacia otra bahía, donde pasar la noche.

Hay muchas Ibizas. Depende de quién mire, existe una Ibiza diferente. Está la Ibiza de los que quieren ser vistos y de los que quieren ver; la de las playas a pie de hotel para toda la familia; la de las discotecas míticas (Pachá, Divino, Privilege, Amnesia…, y no me acuerdo qué otras); la de los artistas; la Ibiza de los hippies; la del “pagès” la de las puestas de sol y calitas a ritmo de chillout…


Fue en agosto cuando decidimos ir a Austria, para poder sobretodo conocer sus espacios naturales. Llegamos en avión a Munich, y una vez allí alquilamos un coche hasta el pequeño pero convenientemente situado pueblo de Mittersill. A mitad camino entre Innsbruck y Salzburgo –a poco más de 100 km de cada una de estas ciudades-, resultaba un emplazamiento ideal para realizar excusiones de un día. Nos alojamos en un apartamento acogedor y económico -100 € por semana cada uno- cerca de un río, con vistas a las montañas nevadas del Parque Natural de Hohe Tauern.

La pregunta del millón..., ¿qué cojones hago yo aquí? Antes de salir supe que me lo preguntaría, ¡¡pero no con ese tono de voz tan alto!!... Con eso te lo digo todo.

Cuando un territorio se encuentra en un punto tan estratégico, a mitad de camino entre Italia y Túnez, entre Europa y África, está condenado a ser invadido, conquistado y disputado por siglos. Si este territorio es una isla y se llama Malta, su atractivo como cruce de caminos marítimos aumenta, y la mezcla de culturas que han pasado por este pequeño gran lugar han formado la actual cultura maltesa, que es europea, inglesa, italiana, oriental y, en todo caso, mediterránea.


A pesar de que Hungría está situada en el centro casi exacto de Europa, y Eslovenia la separa del mar más cercano, el Adriático, los húngaros tienen un carácter muy mediterráneo, como ellos mismos confiesan, y son muy diferentes a sus vecinos eslavos, más fríos y cerrado en sí mismos.
Hace unos meses visité Praga y Budapest, gracias a uno de esos paquetes de viajes organizados, especialmente diseñados para los españoles –era curioso oír por la calle en Praga más castellano y catalán que checo-.


Si su hijo adolescente se va de vacaciones a Copenhague, no tema. Lo más probable no es que vuelva trasformado, con rastas en la cabeza o piercings en el ombligo, con ganas de cambiar el mundo o pasar de él, sino, más bien, que le nazca una tendencia nueva y obsesiva por encender velitas por la casa y de llenar las macetas de flores. Probablemente saque del garaje su bici empolvada de los años de exilio, y decida que Xàbia es un sitio ideal para desplazarse en tan ecológico y silencioso medio. De repente, cederá el paso en los cedas al paso, hablará en un tono de voz menos elevado, sonreirá a los vecinos en el portal y, quizás, si el efecto es muy fuerte, ordenará su cuarto. Pero no se preocupe, estos efectos son transitorios y, con la ayuda del entorno, en poco tiempo desaparecerán.

Ya conocía yo que el Centro Excursionista de Xàbia hacía marchas nocturnas a distintos lugares pintorescos de aquí, y me parecía una cosa fantástica.


Martin y Marinus, dos viejos amigos de alrededor de 60 años, se embarcaron en una aventura personal. Marinus, hombre soñador pero cauto, viejo lobo de mar -hace más de 30 años que navega-, pero siempre al resguardo de la costa que le es familiar. Ya retirado, las horas que le sobran empezaron a llenarse con sueños de hazañas que una vida cotidiana parece no permitir. Así, un día pensó que le gustaría cruzar el Atlántico en su velero, y llegar sólo hasta el Caribe.


Maastricht es la primera ciudad holandesa que visitamos. El francés deja paso al inglés, que aunque no es oficial, todos lo conocen. Paseando por el centro de la pequeña ciudad vemos la gran cantidad de empresas de trabajo temporal que hay, pues es en holanda donde se fundaron las primeras de éstas. En las afueras de la ciudad encontramos una antigua mina de hierro que podemos recorrer en bici. Nos sorprende la ausencia de policías y la falta de cascos para los motoristas, pero Holanda es el país con más cámaras del mundo (el Gran Hermano nació allí), y los policías sólo acuden cuando es necesario.


Tras su paso por Xàbia hace dos años, la aventura de Gustavo Cieslar alrededor del mundo sobre una Yamaha de 125 ha recorrido media Europa. De todo ha pasado en ese tiempo y ahora las rutas las recorre junto a Elke.

Muchas cosas han sucedido desde la última vez que estuvimos por las bellas tierras de Xàbia hace ya dos años. La vuelta al mundo en moto ha continuado desde entonces sin pausa, recorriendo cuarenta y un provincias de España para luego avanzar hacia el norte europeo.


Si preguntas a cualquiera qué le sugiere Tarifa, lo más probable es que te conteste: windsurf. Un puñado de veinteañeros de rubios rizos y un cuerpo de impresión, entre bohemios y pijos, cargando una tabla bajo el brazo.

No es que me haya cansado de ver los monumentos y museos de Roma (todavía hay por ver), lo que pasa es que he pensado que seguro que no voy a volver a vivir en Italia tras el ERASMUS, y que es una oportunidad genial para conocer el país. Así pues decidí que mi siguiente iba a ser Nápoles y Pompeya.