El embajador de Jordania en España, Zaid Al Lozi, participó en una conferencia coloquio organizada por la Fundación Foro Jávea de Vecindad, en la que afirmó que sólo con el fin de la ocupación de los territorios palestinos por parte de Israel se podrá lograr la paz y la seguridad en Oriente Medio.
Al Lozi aseguró que "Jordania siempre ha luchado por la paz, queremos la paz, pero Israel debe cambiar totalmente su actitud", en una charla en la que pretendía desvelar la realidad sobre "Jordania, un país clave en Oriente Medio".
Sin embargo, el alto representante jordano puso el énfasis, no tanto en el conflicto palestino-israelí, sino en la importancia para Jordania de las inversiones del extranjero y de las oportunidades que ofrece a España.
Jordania, en el centro de Oriente Medio
"Estamos en una posición que no deberíamos ser envidiados; da la sensación de que estamos en un círculo ardiendo", resume con ironía Al Lozi, y es que este país árabe está rodeado por Israel, Palestina, Siria, Irak y Arabia Saudí. Para el embajador, la solución a todos los conflictos de la zona pasa únicamente por el fin de la ocupación israelí de los territorios palestinos, y el reconocimiento del Estado Palestino, "porque este conflicto deja sus efectos no sólo en la región, sino sobre cualquier otro conflicto que pueda surgir en otra parte del mundo".
Por lo demás, "Jordania mantiene excelentes relaciones con todos los países del mundo, aunque hubo periodos puntuales de enfriamiento con países vecinos pero lo que trabajamos constantemente es acabar con la ocupación [de territorio palestino], por nuestra convicción de que no podrá haber estabilidad si no se acaba con esta situación".
Al Lozi recuerda que Jordania firmó un tratado de paz con Israel, justo después de que el Estado judío hiciera lo propio en 1994, mediante el Tratado de Oslo, y en el que se comprometía al establecimiento del Estado Palestino en un plazo de 5 años. "Tenemos fe absoluta de que debe conseguirse la paz, pero sólo se conseguirá con la devolución de todos los derechos del Estado palestino", añade el embajador jordano.
La postura jordana es firme y clara: "no puede haber estabilidad en la zona si no se soluciona el problema palestino. Cualquier acontecimiento en la zona, la ausencia de la seguridad, tiene su reflejo negativo en Jordania".
Al Lozi denuncia la falta de interés de las inversiones españolas
Pero los conflictos bélicos de la zona no son la única dificultad a la que debe enfrentarse Jordania, que sin embargo es un país pacífico y estable, con un gobierno parlamentario, monárquico y constitucional, desde 1946. El Reino Hachemita, con una superficie de 92.300km2, cuenta con 6.270.000 habitantes, de los cuales el 92% son musulmanes, y el restante pertenece a etnias minoritarias, como la cristiana, la judía y la armenia.
Y aunque todas conviven en paz, los países europeos no siempre lo ven así por lo que "otro tema importante es difundir la verdadera imagen del islam, incide Al Lozi," quien asegura que se trata de "una religión que se basa en el equilibrio, en la tolerancia, en la aceptación del otro, y rechaza el terrorismo y el extremismo. Rechaza cualquiera que quiere afear esta imagen."
A pesar de estas dificultades, Jordania quiere "continuar su proceso de desarrollo y progreso en todos los campos, y reducir la dependencia de la ayuda exterior, aumentando los ingresos nacionales y sacando provecho de los recursos naturales", como el uranio, los bio combustibles. "También es nuestra intención fomentar y aumentar la unión económica con los países de la ribera mediterránea, y aprovechar los proyectos internacionales que ofrece la iniciativa de la Unión por el Mediterráneo, sobre todo en transporte y energías renovables", añade Al Lozi.
En su intervención, el embajador de Jordania lamentó la falta de interés de los sectores públicos y privados españoles en invertir en su país: "frente a los 1.500 millones de dólares que invirtió Francia el pasado año, España no ha llegado a los 100 millones". Sin embargo, el país puede ser una excelente oportunidad para inversiones de capital extranjero. De hecho, cualquier actividad industrial que se establezca en Jordania está exenta de impuestos y tasas. A lo que se añade la ventaja de la facilidad del transporte de mercancías a cualquier país de Oriente Medio.
Ahora eso sí, "queremos inversiones continuadas", nada de proyectos que, una vez terminados, "si te he visto, no me acuerdo". Como ejemplo, Al Lozi mencionó dos proyectos franceses a largo plazo, uno en telecomunicaciones, y otro que incluye la construcción y posterior gestión durante 30 años de un aeropuerto internacional.
El alto representante del Reino Hachemita dedicó mucho tiempo en explicar el dinamismo de un país "que aunque no tiene muchos recursos propios ha sabido impulsar la formación de personas con elevada cualificación profesional". El reino cuenta con 10 universidades públicas y 16 privadas, con 250.000 universitarios, así como con profesionales altamente cualificados, entre los cuales destacan los médicos, sector muy importante debido a la industria del turismo de salud. De hecho, el turismo, la sanidad y la educación, son algunos de los puntos fuertes de un reino que quiere llamar la atención de los inversores españoles.
En este sentido, el embajador de Jordania destacó el hecho de que España es el principal emisor de turistas, con más de 70 mil personas visitando en el 2009 Jordania, un país que cuenta con atractivos como la ciudad histórica de Petra, recientemente declara una de las 7 maravillas del mundo a través de una encuesta internacional, los importantísimos restos arqueológicos romano de Gerasa, la oferta de turismo sanitario del Mar Muerto, o hitos del turismo religioso como el lugar de bautismo de Jesús.
Sin embargo, ni una sola cadena hotelera se ha instalado aún en el Reino Hachemita, a pesar de que cuidado tanto a este sector, que supone un 18% de su PIB, que por ejemplo, en el 2003 y coincidiendo con la guerra de Irak, cuando el turismo quedó paralizado, y los 83 hoteles en la zona de Petra estuvieron a punto de cerrar, el Estado intervino asegurando el sueldo a todos los empleados, con el fin de mantener la industria.
A todo esto hay que sumar que las relaciones entre el reino español y el hachemita son excelentes, explica Zaid Al Lozi, quien recuerda que en 1949, nada más independizarse, Jordania fue el primer país árabe en establecer relaciones diplomáticas con España. Desde entonces, "las relaciones han sido intensas, también entre las casas reales". Aunque lamentó "que estas relaciones diplomáticas no se hayan traducido en mejores relaciones económicas".
















