Después de largas obras el Centro Histórico cuenta con dos enormes parkings medio vacíos para coches, pero aún no hay ni un solo aparcabicis en todo el pueblo -y no será porque no he insistido a no se cuantos concejales-. A no ser, claro, que los calados de las modernas planchas de metal que adornan la barandilla de la Casa de Cultura o las ventanas del área económica estén pensados para eso.
El problema es que sólo cabe una bici. Estaría muy bien que hubiese un aparcabicis en cada una de las plazas del Centro Histórico (Constitución, Iglesia, Celestino Pons, de Baix y del Convento). Y si el problema es porque no hay presupuesto, porque los trámites administrativos son muy complejos, o porque va en contra del contrato con la empresa de los parkings, pues entonces entre todos los usuarios de bicicletas que los necesitamos podemos donar alguno.
















