En la calle Historiador Chabás se ha construido una finca recientemente y el Ayuntamiento ha permitido que la acera, no sólo sea increíblemente estrecha, sino que además disponga de unas hermosas farolas que no permiten el paso, ni de madres con carritos, ni de personas un poco gruesas. Sucede que si hay coches aparcados en la calle -que están en su derecho- los vecinos que salen de su portal pueden acabar atrapados en la acera, entre las dos farolas.
















