Un lector de Xàbia AL DIA ha enviado estas imágenes de basura y bolsas de basura en las calas de Xàbia. Normalmente inaccesibles, estos rincones son los favoritos de muchos de nuestros turistas que se acercan a ellos en barco.
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Que en Xàbia todo el mundo aparca en las aceras no es nada nuevo. A pesar de que la imagen que da al municipio dista mucho del de un destino de calidad, y a pesar de que muchas veces los peatones están obligados a salir a la calle por culpa de los vehículos que invaden su espacio, no parece que a la Policía ni al Ayuntamiento esto le parezca importante.

Después de largas obras el Centro Histórico cuenta con dos enormes parkings medio vacíos para coches, pero aún no hay ni un solo aparcabicis en todo el pueblo -y no será porque no he insistido a no se cuantos concejales-. A no ser, claro, que los calados de las modernas planchas de metal que adornan la barandilla de la Casa de Cultura o las ventanas del área económica estén pensados para eso.

Alumnos de los Colegios Graüll y Vicente Tena se concentraron el pasado viernes en la plaza de la Iglesia para conmemorar el Día de la Paz. Los escolares leyeron manifiestos y mostraron pancartas a favor de la paz, además de expresar su solidaridad con los niños de la franja de Gaza que conviven con la guerra y la violencia.






En Xàbia es normal que los coches aparquen sobre las aceras. El colmo es cuando ponen las cuatro ruedas sobre la zona donde deben ir los peatones, haciendo muy difícil que luego pasen personas mayores, en silla de ruedas o madres con sus hijos. Luego se quejan de que los niños no pueden jugar en la calle porque está llena de coches...
Los grupos de la Agenda 21 están elaborado una campaña para concienciar sobre esta falta de civismo. Ver más en www.xabia21grupos.org

En la calle Historiador Chabás se ha construido una finca recientemente y el Ayuntamiento ha permitido que la acera, no sólo sea increíblemente estrecha, sino que además disponga de unas hermosas farolas que no permiten el paso, ni de madres con carritos, ni de personas un poco gruesas. Sucede que si hay coches aparcados en la calle -que están en su derecho- los vecinos que salen de su portal pueden acabar atrapados en la acera, entre las dos farolas.





















