Las benévolas
20/02/2008 - 17:58
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En un momento en el que abundan en el mercado editorial las novelas sobre la II Guerra Mundial, ésta tiene algo diferente que hace que sobresalga con luz propia, revolucione a los críticos literarios e incluso gane el prestigioso premio Goncourt, uno de los más importante galardones de las letras francesas.


Por un lado, se le ha atribuido al autor el mérito de una exhaustiva documentación, lo que deja, por cierto, al descubierto, la generalizada escasez de la misma en la novela histórica actual. Littell se sumergió durante años en el estudio de las actuaciones nazis en la Europa del Este, leyendo todo lo publicado sobre el tema, viendo películas y documentales sobre la guerra y manteniendo conversaciones con los supervivientes. Fruto de todo ello es un relato detallado y riguroso de aquel momento histórico que a veces consigue poner al lector los pelos literalmente de punta. Algunos críticos llegan a argumentar que la profundidad a la que llega, como si de una tesis doctoral se tratara, incluye tanta información que hace que la novela pierda ritmo.

No obstante lo anterior, aquello que quizás ha generado un mayor debate es el planteamiento mismo del libro. Littell pretende provocar la empatía del lector con el protagonista, acercándole a los sentimientos, deseos y traumas de éste que, por otra parte, es un verdugo del nazismo, oscuro y problemático, que rememora con detalle sus andanzas como oficial de las SS. La historia está narrada en primera persona por el Dr. Maximilien Aue, Doctor en Derecho alemán, jubilado, casado y con dos hijos que cuenta sus vivencias treinta años después de que acabara la contienda, desde un tranquilo pueblo de Francia.

El libro no moraliza ni juzga, ni siquiera el narrador se juzga a si mismo, deja ese trabajo al lector. Pero le advierte de algo que en mi opinión puede resultar interesante: si se cree superior a los que cometieron aquellas atrocidades comete un error, ya que aquellos individuos fueron personas tan normales como él es ahora. En el primer capítulo escribe: “una guerra vulnera el principal derecho de un ser humano: el derecho a vivir. Pero también vulnera otro: el derecho a no matar”.

Es poco frecuente encontrarse con un autor como Jonahtan Littell, que escribe su primera novela de casi 1.000 páginas a los 39 años, que gana el premio Goncourt, se permite no ir a recogerlo, no se plantea escribir más libros y se va a vivir a Barcelona, donde (por lo menos hasta ahora) parece que disfruta de un anonimato que en Francia, según él, le resulta imposible. Para algunos, Littell justifica en su obra las conductas nazis, algunos incluso lo tachan de apología del nazismo, otros opinan lo contrario. En cualquier caso, él argumenta que se ha limitado a exponer los hechos, que ya ha cumplido con su trabajo y que cada uno saque sus propias conclusiones.

Las benévolas
Jonathan Littell
Ed. RBA Libros
980 Pags.

 

Por Marta Lorenzi
Biblos Librería Internacional

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