Tras el éxito del fin de semana de bous al carrer en la Plaza de la Iglesia y la Plaza de Baix, la concejalía de Fiestas ha propuesto que el acto taurino vuelva a la Plaza del Convento, algo que no agrada a la concejalía de Servicios.
El fin de semana de San Sebastián, con los bous al carrer organizados por la Associació Cultural Taurina de Xàbia, fue todo un éxito que atrajo multitud de vecinos y visitantes al Centro Histórico para mayor gloria de bares y restaurantes.
Pero no todo el mundo ha quedado contento por tanta diversión, sobre todo después de ver las consecuencias la mañana del lunes. La concejal de Servicios, Doris Courcelles, se encontró ayer con toda la suciedad y los destrozos que la fiesta taurina había dejado atrás, y con el hecho de que la ACTX no había cumplido la promesa de limpiar el suelo.
Según ha explicado Courcelles, debido a que San Sebastián no es una fiesta que está incluida dentro del contrato del servicio de limpieza municipal, había que pedir un presupuesto aparte, y según se había anunciado en rueda de prensa, la limpieza correría a cargo de los organizadores de los bous al carrer.
En total, por los tres días, Cespa estimó que los trabajos constarían 2.400€ por la recogida de residuos y limpieza del suelo de granito con agua a presión. Sin embargo, la ACTX prefirió ahorrarse el dinero y se comprometió a dejar las plazas de la Iglesia y de Baix limpias, y que pagaría los 448€ por la limpieza del corral.
Pero el lunes por la mañana los comerciantes de la zona se encontraron con el suelo sucio y manchado, un árbol arrancado, las escaleras recién pintadas otra vez sucias y destrozos en la fachada de tosca de la iglesia. Un resultado que empaña las cifras positivas arrojadas por los bares de la zona que han quedado muy satisfechos por el rendimiento.
Debate taurino aparte, el Ayuntamiento habrá ahora de valorar si las consecuencias de volver a subir los toros al centro del pueblo no son superiores en costo a los beneficios de la fiesta. Desde luego para la concejalía de Servicios ha supuesto un enorme quebradero de cabeza, porque además, al no haberse limpiado el suelo cada día, la suciedad se ha incrustado, lo que obliga a usar agua a presión.
Esta labor además tardará toda una semana en hacerse -y ya sabemos que la mala calidad del suelo no garantiza los mejores resultados-, para evitar que el agua entre en uno de los bares de la Plaza de Baix, lo que encarecerá aún más las labores de limpieza. Aunque no tengamos aún las cifras de lo que realmente ha costado la fiesta taurina a las arcas municipales, Courcelles ha prometido pasarlas una vez que estén disponibles.
La indignación de la edil es comprensible y podríamos compararla con la de un ama de casa que al día siguiente tiene que limpiar la casita después de la fiesta que sus hijos se pegaron durante todo un fin de semana con la peña. Tras una semana limpiando y arreglando destrozos habría que ver si los padres estarían dispuestos a dejarle la casita otra vez al niño para sus fiestas.
Mientras, el concejal de Fiestas, Juan Ortolà, plantea devolver a la Plaza del Convento los bous al carrer de la Fiesta del Nazareno, que fueron desplazados a la Avenida Palmela por las obras del Centro Histórico. En este caso la festividad entra dentro del contrato del servicio de limpieza viaria, sin embargo, la mala calidad del granito, que lo hace muy poroso, no garantiza que el suelo no se quede luego permanente manchado.
El debate está abierto. ¿Es rentable hacer fiestas taurinas en el Centro Histórico? ¿Deben las comisiones de fiestas comprometerse con el mantenimiento del espacio público que gasten? ¿Hemos de exigirles a los ciudadanos que sean más cívicos?
(Mañana dispondré de fotografías del departamento de Servicios que ilustran la suciedad, y que colgaré en este mismo artículo)
























Que eixes parets no es netegen o que?? La veritat, no es molt agradable passar per alli i veure la merda apegada a les parets!