Si "tiempos inmemoriales" son al menos 30 años, ¿por qué las obras de urgencia tardan meses y meses en comenzar? Esa es la pregunta que se hacen los vecinos de la calle Caleta cada noche mientras intentan conciliar el sueño, pensando que cualquier día su casa puede caerse al mar.
Esta mañana dos técnicos de la Conselleria de Infraestructuras han visitado el talud de la Caleta, junto al alcalde, Eduardo Monfort, y al edil de Obras de Ciudad, Toni Torres, para comprobar in situ lo peligrosa que está la situación. Y es que después de las últimas intensas lluvias de estos días, ha habido más derrumbes sobre el vial de abajo, que es el que da al Club Náutico.
Para los vecinos, la situación precaria de sus viviendas no es ningún misterio, de hecho, como explica Manuel Bordes, ya en los años '70 él advertía del posible riesgo de desprendimientos. Cuando en 2007 cayó un tramo de la calle Caleta sobre una tienda náutica, los vecinos volvieron a advertir de la necesidad de acometer la misma obra de protección del talud en la parte final del vial.
Para colmo, poco antes de enero del presente año, es decir, antes de que se derrumbara el talud, Manuel Bordes y sus vecinos volvieron a insistir a las administraciones y enviaron un escrito a Conselleria sobre la necesidad urgente de arreglar la fachada del terraplén.
Entonces, el conseller de Infraestructuras, Mario Flores, prometió que la Conselleria acometería con carácter de urgencia las obras de reparación del talud. Han pasado ocho meses y por fin una nueva visita de representantes del ente autonómico aporta nuevas noticias: la obra comenzará en breve, reza la nota de prensa del Ayuntamiento, porque la Conselleria la considera "urgente y prioritaria para garantizar la seguridad en la zona".
Una seguridad gravemente amenazada por el precario estado en el que se encuentra el talud, y que mantiene en vilo a todos los vecinos. De hecho, hace poco saltaron las alarmas cuando un jardinero dejó correr, por despiste, el agua de un jardín, filtrándose por la ladera.
Pero el riesgo no es sólo para las viviendas, y es que la Escuela de Vela se encuentra directamente debajo del derrumbe, así como el único acceso al Club Náutico y a la escollera, muy transitado en estas fechas. Además, uno de los chalés se encuentra peligrosamente cerca del precipicio, y corre el riesgo de caerse en bloque al mar.
Su propietario, Manuel Bordes, no duerme bien desde enero, pero confiesa que no piensa abandonar su vivienda, "yo me caigo con mi casa", -a pesar de que ya se lo han recomendado las autoridades-, hasta que no le firmen una fecha fija para el inicio de las obras, y advierte a ambas administraciones que "las responsabilidades son penales".
Las consecuencias no sólo pueden ser graves para los directamente afectados, sino también para el turismo de Xàbia, opina el Dr. Bordes, que al final se irá por la falta de iniciativa y acción a la hora de solucionar este tipo de problemas.
El alcalde, en la nota de prensa enviada hoy tras la visita de los técnicos de Conselleria, ha anunciado que el Ayuntamiento tomará "nuevas medidas de seguridad vial en la (calle) Caleta", y que "en breve" Conselleria iniciará las obras. Sin embargo, según fuentes consultadas, la fecha prevista de inicio es noviembre.























