Se acorta la trayectoria del río Angilaga
19/11/2010 - 22:08
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El presente artículo de opinión nace de la impotencia que siento como vecino de la Calle Angilaga, sita en la Urbanización Toscal de Jávea, tras ser conocedor hace pocos días, de que las obras de canalización de aguas pluviales de la zona han llegado a su fin, sin que el problema del río existente en nuestra calle haya sido solucionado.

Para que todo el pueblo de Jávea se dé por enterado de la penosa situación que aquí estamos viviendo paso a explicarla punto por punto. En primer lugar, expongo el escenario de las circunstancias:

 

Hace ya años que tras cada tormenta de copiosas lluvias se forma en la Calle Angilaga un verdadero río que proviene del barranco del Tosalet, y empieza en nuestra a calle a nivel del chalet nº 16, a través del jardín del cual pasa el río en cuestión. El agua fluye de manera continua día y noche, y su duración puede ser desde varias semanas hasta varios meses (como ocurrió después de la riada de octubre de 2007 en la cual manó agua a través de nuestra calle hasta el mes de enero de 2008), sin parar en ningún momento. Pueden imaginarse las molestias que supone vivir esta situación durante tanto tiempo. Y paso a enumerar algunas de las medidas que tenemos que adoptar los vecinos mientras la calle, deja de ser calle para convertirse en improvisado arroyo:

 

- Las primeras semanas en que el agua fluye con cierta velocidad procuramos aparcar los coches dentro del garaje particular de cada uno (el que lo tenga), por miedo a que el torrente pueda arrastrar los vehículos aparcados en la calle.

- Cuando hay mucha corriente de agua, ésta impide ver el suelo porque lo cubre en su totalidad. El arroyo acaba en pocos días levantado el asfalto y haciendo verdaderos boquetes en la calle, imposibles de sortear con el coche por desconocer su ubicación, con el consiguiente deterioro de los vehículos. Por supuesto, ir en moto es impensable, a no ser que el motorista en cuestión vista ropa impermeable de pies a cabeza. Hay un vecino que, estando la calle inundada accidentalmente metió una rueda de su coche en uno de los ya mencionados agujeros, y sufrió una grave avería en el vehículo, motivo por el cual interpuso una demanda contra el muy ilustre, sin que hasta la fecha se haya celebrado el juicio.

- No tenemos más remedio que salir y entrar a casa con botas de agua. Y aquellos vecinos que tienen niños deben llevarlos en brazos, por supuesto, para que no se empapen pies y zapatos.

- Los vecinos cuyas parcelas tienen la pendiente hacia sus casas o garajes sufren inundaciones y deben adquirir bombas de achique que vacíen sus sótanos, por supuesto costeando los gastos de sus bolsillos.

- Ni que decir tiene que las continuas salpicaduras, inevitables por otra parte, de todos los vehículos que por allí circulan, mojan una y otra vez puertas y vallas metálicas, coches, porteros electrónicos, etc., con el consiguiente deterioro acelerado de sus superficies.

- Por supuesto, el momento de recibir a cualquier visitante en casa es cuanto menos incómodo por las dificultades que se presentan a la hora de bajar del coche, más si cabe, si se trata de personas mayores.

 

Creo que es más que suficiente con enumerar estas molestias (muchas otras me quedan en el tintero) para que cualquier ciudadano de a pie, incluidos políticos, hagan un ejercicio de empatía con nosotros.

Pues bien, dicho todo esto, comentaré que en su día se formularon varias reclamaciones al ayuntamiento por parte de los vecinos, se aportaron fotos, hubo reuniones con los responsables del departamento de obras e infraestructuras, se presentaron escritos, pero a la vista está el caso omiso de quienes, se supone, nos representan.

A principios del pasado mes de agosto nos congratulamos al saber que las obras para la canalización de aguas pluviales daban comienzo, y entendimos que éste era el fin de nuestros problemas. A pesar de que, todo sea dicho, se escogió como es habitual en nuestro querido pueblo, la peor fecha posible para la realización de las obras, por tratarse de plena temporada estival.

Estoy convencido de que los gobernantes, en general, no son conscientes de que este pueblo vive del turismo. En fin, se cortó repetidas veces consecutivas la Carretera de la Guardia. Sufrimos día tras día el caos circulatorio por las obras, los desvíos por el Tosalet, que cada día nos enseñaban una nueva ruta turística dentro de esta bonita urbanización, y las contrariedades propias de haber cortado durante tanto tiempo una arteria de circulación tan importante en Jávea, como es la Carretera de la Guardia. Pero también añadiré que lo aguantamos todo estoicamente y nos armamos de paciencia, a sabiendas de que finalmente resultaríamos beneficiados con la ejecución de las obras que tanto tiempo llevábamos esperando y que tanto necesitábamos.

Pero vaya sorpresa nos llevamos 3 meses después del comienzo de las obras, al descubrir que las mismas acaban justo en la esquina de la Calle Bresquiller con la Calle Angilaga. Es decir, que la obra no ha llegado a nuestra calle (Angilaga) ni ha solucionado el problema, por lo cual, seguiremos, lamentablemente, sufriendo las molestias que causa nuestro particular "río". Y ahora viene la parte jocosa del asunto. En la misma esquina de las calles antes mencionadas se ha instalado una rejilla en el suelo para que recolecte el agua de lluvia que, irremediablemente, seguirá invadiendo nuestra calle tras cada tormenta. Después de esto me pregunto:

 

Los vecinos de la Calle Angilaga, ¿no pagamos nuestros impuestos como los demás? O acaso, ¿no pertenecemos a Jávea? A lo mejor no me he enterado bien, y resulta que a raíz del hermanamiento con Palmela, esta calle pasa a estar bajo la jurisdicción de Portugal. Podría ser.... Quizás tendríamos que hacer llegar nuestras protestas al Ayuntamiento de tal población.

O puede que el muy ilustre, lo que de verdad pretenda es montar en el Toscal un nuevo puerto deportivo, por donde los barcos campen a sus anchas recorriendo la Calle Angilaga y sus aledañas. Quizás quieran revalorizar la zona de este modo y por eso no atacan el problema de raíz. Nunca se sabe...

Voy a dejarme de elucubraciones absurdas e ir al grano de una vez. El caso es que, como bien indica el título de este artículo el río seguirá existiendo (aún siendo su recorrido más corto), muy a nuestro pesar y quién sabe hasta cuándo, aunque bien podría haberse titulado como "RIO  ANGILAGA : LA OBRA INACABADA". Desde el Ayuntamiento se excusan, sintiéndolo mucho, y diciendo que "hasta aquí ha llegado el dinero y que no da para más", que si el Ayuntamiento ha tenido que hacer frente al 25 % del coste total de las obras que en primera instancia estaban subvencionadas al 100 %, que si la Calle Angilaga no estaba incluida en el proyecto inicial cuando éste se presentó, etc., etc. En definitiva, pamplinas, una tras otra.

Por un lado, nos comunican que no hay medios materiales para financiar el resto del trabajo, y por otro se jactan diciendo que la gestión de este gobierno en materia de canalización de aguas pluviales es impecable. ¿Impecable? Permitidme que lo dude.

Es más, desde el ilustrísimo se nos insta a que recojamos firmas y sigamos presentando escritos, cuyo fin es la papelera más cercana del funcionario de turno. No estamos dispuestos a aguantar más excusas ni a rellenar más escritos que sólo suponen pérdida de tiempo y salud.

No queremos burocracia inútil. ¿O debería decir burrocracia? ¡Señores! ¡Es cuestión de prioridades! ¿No es más lógico acometer en primer lugar las obras verdaderamente más necesarias y urgentes que aquellas que pueden esperar?

Soy consciente de que estas líneas no son más que eso, líneas en un papel. Sé que no van a cambiar la situación, ni van a hacer que por arte de magia cambie el rumbo de las cosas y se acaben los trabajos de canalización, pero si para algo va a ser útil este artículo es para que todos los vecinos estén al corriente de cuanto ocurre en este paraíso al que todos amamos llamado Jávea, que por momentos se vuelve menos paradisíaco con gestiones tan nefastas. Y ya para acabar, una última reflexión que dejo sobre la mesa: ¿cambiaría en algo la situación si algún político en el poder fuera residente en la Calle Angilaga?, ¿estaría ya solucionado el problema? Quién sabe...

Sí me gustaría en un futuro no muy lejano tener la posibilidad de escribir otro artículo de opinión en el cual pudiese por fin decir que el río Angilaga ha desaparecido de una vez por todas, y que vivimos en una calle normal y corriente, que es lo que todos pretendemos.

 

Vecino de la Calle Angilaga

 

 

 

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Comentarios (2)enviar comentario enviar comentario
2 | 21/11/2010 17:59
estoy de acuerdo con el vecion de mi calle, la situación de la misma es pésima. Es una calle bastante transitada pues tiene salida por la carretera de la Guardia y por La Salvia. Hace poco más de un año, trás presentar un escrito ante el ayuntamiento, se re-asfaltó la calle, pero dejandose un torzo, el cual está agrietado y con baches.
Los días de lluvia los vecinos amanecemos temerosos, ¿podremos sacar a nuestros hijos de nuestras casas? y el rio tarda semanas en amainar, llegando incluso a pasar verde y algas saliendo del asfalto, las cuales son muy peligrosas y rebaladizas.
Como no se resuelva este problema, desde su cauce, pues el mismo "RIO" pasa por la urbanizacion de Entrepinos, los vecinos seguiremos sufriendo durante los mojados meses de invierno.
Los pluviales que han instalado, se quedaran cortos, por no llegar a la altura del comienzo del problema y seguramente quedaran atascados, esto no seria un empeoramiento en vez de una resolucion del problema.
Otro punto es que desde agosto, a causa de las obras nuestra agua supuestamente potable sale de grifo marrón, cosa que hemos aguantado pensando que cuando acabase, nuestro grave problema estaría resuelto.
No solo no nos han ayudado en nada, sino que llevamos meses con molestias.......
1 | 20/11/2010 14:59
Dices..."Estoy convencido de que los gobernantes, en general, no de que este pueblo vive del turismo". Añado: yo no se si son conscientes de que este pueblo ya no vive, sobrevive.